Emilio el moro
Emilio el moro
Emilio el moro

Emilio el Moro

Editorial Alas          D.L.: B-8913/1962

Barcelona

   Original

A la feria de Graná

César Olivan Galilea

 

Ponte el pañuelito blanco

 y tu bata colorá,

 que te voy a llevar conmigo

 a la feria de Graná.

 Ponte niña la peineta

 y tu enagua almidonada,

 pa que vean los gitanos

 lo bonita que tú vas.

 

 En esta noche de luna,

 con  la luz de los luceros,

 te diré gitana mía

 lo mucho que yo te quiero.

 

 Y en la orillita del río,

 con cintas de mil colores,

 voy a  poner sobre tu pelo

 cuatro ramitos de flores.

 

 Y mi caballito moro

 va loquito de alegría,

 porque lleva con orgullo

 la reina de Andalucía.

 

 Ponte el pañuelito blanco

 y tu bata colorá,

 que te llevo en mi caballo

 a la feria de Graná.

 

 En la mitad del camino

 yo te voy a regalar

 gargantillas de oro fino

 y zarcillos de coral.

 

 Caballo mío,

 y no te niegue a trotar

 galopa, caballo mío,

 que la que tengo a mi vera

 me está quitando el sentido,

 y va a ser,

 mi compañera.

 

Parodia

A la feria de Graná

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Ponte el pañuelito blanco

y tus botas colorá,

que te voy a llevar a empujones

desde Córdoba a Graná.

Incate bien la peineta

y sácate la rebaná,

pa que vean los gitanos

el coraje que te da.

 

Y en esta noche sin luna,

a la luz de una cerilla,

nadie verá los churretes

que tienes en las rodillas.

 

Y a la orillita del río,

mientras te vas remojando,

te pondré sobre tu pelo

cuatro ranas y cinco sapos.

 

Y mi camello moruno

va loquito de alegría

porque lleva en su joroba

a la bizca de mi tía.

 

Ponte tu traje de noche,

que vamos de recepción,

no hagas como el otro día

que viniste en camisón,

 

y a la mitad del camino

yo te voy a regalar

cuatro caldos borriqueros

y dos chumbos sin pelar.

 

Camello mío,

y no tropiese al andar,

aligera, camello mío,

que la que tienes aquí arriba

está deseando llegar

pa comerse

un plato de migas

 

 

   Original

Mi ovejita Lucera

lAmagro/Villacañas

 

Tengo yo a una ovejita lucera

 que de campanillas

le he puesto un collar.

 Tengo yo una ovejita lucera

 que de campanillas

 le he puesto un collar.

 

Me da queso, también me da lana

 y cuando la llevo,

 la llevo a pastar,

 yo la llamo, y se viene a mi vera,

 corriendo ligera

 diciéndome“baaa”.

 

Me gusta cuando bala la ovejita, BEEEE,

 y cuando le contesta el corderito, BAAAA.

 Me sabe a musiquilla celestial

 ese dulce balar,

 me gustan en las fiestas del lugar

 los cohetes que la subir hacen fiiuu,

 hacen PUM, y hacen PAM,

 los demás a mí plin,

 a mi plin los demás.

 

Mi ovejita se ha roto una pata

 que lata, que lata,

 que no puede andar.

 Mi ovejita se ha roto una pata

 que lata, que lata

 que no puede andar.

 Yo le digo, pobrecita mía

 que está todo el día

 diciéndome BAA.

 Yo le digo, pobrecita mía

 que está todo el día

 diciéndome BAA.

 

Me gusta cuando bala la ovejita, BEEEE

 y cuando le contesta el corderito, BAAAA.

 Me sabe a musiquilla celestial

 ese dulce balar.

 Me gustan en las fiestas del lugar

 los cohetes que la subir hacen fiiuu

 hacen PUM, y hacen PAM

 los demás a mí plin,

 a mi plin los demás.

 

   Parodia

Mi ovejita Lucera

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

A mi pobre borrega lucera

de flaca y de vieja

 ya no puede andar.

Ay mi pobre borrega lucera,

de botes de leche

le he puesto un collar.

 

Yo la llevo amarrá de una cuerda

y pa que no muerda

 le he puesto un bozal,

y de tanto quitarse las pulgas

ya no tiene dientes,

ni lana, ni ná.

 

Qué miedo cuando bala la ovejita¡beee!

y cuando le contesta el corderito, ¡baaa!

Me dan ganas de darle una patá

cuando empiesa a balar,

y a veces la tengo que soltar,

cuando la sinvergonzona

hace pis y después lo demás,

que me da en la nariz

un perfume ideal.

 

Mi ovejita, qué lata,

qué lata,

de las cuatro patas

 la tengo lisiá.

Con la mano

 le digo que venga

y saca la lengua

 diciéndome va.

Yo la llamo

y como está sorda,

para que me oiga

me enredo a pedrá.

 

Qué pena cuando bala la ovejita ¡beee!

y cuando le contesta el corderito, ¡baaa!

Me dan ganas de darle una patá

cuando empieza a balar,

y a veces la tengo que soltar

cuando, muy agachadita,

hace pis y después lo demás,

y de aceitunas me da,

por lo menos, un quintal.

 

   Original

Mi toro nevao

Villacañas/Almagro

 

Ya está el torito apartado

 para la feria de Utrera,

 bonito y bien encastado

 envidia de la rivera

 y es mi torito toro nevao. (Bis)

 

Lo tengo apartado

 y cuando le digo

 torito nevao,

 se viene conmigo,

 se viene a mi lado.

 Ay penita pena

 del toro nevao.

 

Soy el mejor ganadero

 del campo de Andalucía,

 mis toros son los más bravos

 y de más noble porfía.

 

Ese que tengo apartado,

 yo quisiera, yo quisiera

 que fuera bien toreao,

 que no sufriera y sufriera

 este torito nevao.

 

Suspenda usted la corrida

 por Dios señor presidente,

 suspenda usted la corrida.

 Y a ese torito valiente

 que no le quiten, que no, la vida. (Bis)

 

La gente aplaudía

y lo perdonaba  por su valentía

 y yo lo llamaba y a mí se venía,

 de anda larana su sangre bravía.

 

Soy el mejor ganadero

 del campo de Andalucía,

 mis toros son los más bravos

 y de más noble porfía.

 

 Y ese que tengo apartado

 yo quisiera, yo quisiera

 que fuera bien toreado,

 que no sufriera y sufriera

 este torito nevao.

 

  Parodia

Mi toro nevao

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Ya está el torito apartao

pa la Feria de Antequera,

en un cajón der pescao.

El asco de la ribera

es mi torito, toro nevao. (Bis)

 

Lo tengo educao,

igual pega coces

que tira bocaos,

y tó lo que sabe

yo se lo he enseñao;

yo soy el maestro

del toro nevao.

 

Soy el peor ganaero

del campo de La Coruña;

mis toros no tienen cuernos,

que sólo tienen pezuñas.

 

Y este que tengo trincao

yo quisiera, yo quisiera

que no fuera degollao,

que de un doló se muriera

este torito afeitao.

 

Suspenda usted la corría,

¡por Dios, señor Presidente!,

suspenda usted la corría.

Debiera darle vergüenza

de haber traío esa porquería. (Bis)

 

La gente pedía que al toro

los guardias le quiten la vía,

y el toro en la arena pingaba y mordía,

mandando toreros a la enfermería.

 

Yo nunca fui ganaero

del campo de Andalucía,

que soy un mal carretero

y la carreta no es mía.

 

Y este torito nevao

que no ara y que no tira

por un burro lo he cambiao

y me ha buscao la ruina

ese torito afeitao.

 

 Parodia

¡AY PEPA MIA!

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Estaba medio baldá

y tenía cada verruga como un melón;

era muy güena y honrá,

pero un día me engañó

y la maté de una guantá.

 

Mi Pepa era patizamba

y estiraíta de cuello,

como su mare del alma,

que parecía un camello.

 

Y como estaba pelona,

con la nariz aplastá,

era totalmente una mona

a mi chilaba agarra.

 

Yo no sé lo que me dio,

que siendo tan fea y tan puerca

me buscó la perdisión.

 

¡Qué lástima de mi Pepa,

que sólo duró tres días!,

y al destaparle la cara,

¡hay que ver cómo golía!

 

Lo mismíto que si fuera

la hija de Juan Simón,

la enterraron por la tarde

y hasta el hoyo lo infestó.

 

Yo que una mano llevaba una vela

y en la otra, un salchichón.

 

Patizamba, Pepa mía,

ya no te tengo a mi vera,

arrugona Pepa mía.

 

Aunque estabas quince horas

metía en la peluquería,

volvías hecha una mona.

 

   Parodia

Fandangos

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Yo me despierto cantando,

al amanecer el día

yo me despierto cantando,

y la pobre de mí tía

me dice no cantes tanto,

vete a cantar a la vía.

 

 

Un perrito fox terrier

me acaban de regalar.

Un perrito fos terrier

y tan debilucho está

que se arrima a la paré

el pobre para ladrar.

 

   Parodia

Vaya fandanguetes

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

A un acomodador,

un tío no le dio propina

a un acomodador,

entonces éste le dijo,

cuando el otro se sentó:

"El médico es el asesino".

 

 

Que tenía las medias sucias,

mi novia me dijo un día

que tenía las medias sucias,

le dije: "No te impacientes,

porque son americanas

y además muy transparentes".

 

   Parodia

Viva el puente de la princesa

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Viva el puente de la Princesa,

viva Melilla, que es la tierra

de un servidor.

 

Viva el Puente de la Princesa

y el Guadalquivir de Cuenca,

que es lo mejor de Barcelona.

 

   Original

Esperanza

Cabrera

 

Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá,

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá

 

Te conocí y me enamoré

 y me ilusioné

 y ahora todo se acabó.

 

 No se porqué, tu fingido amor

 le causó dolor,

 a mi pobre corazón.

 

 De nada vale la vida que he vivido,

 si de mujeres, nunca se sabe

 la que no es mala

 lo parece algunas veces

 y la que es mala, no lo parece.

 

Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa pero

 no eres buena.

 

 Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa

 y sin corazón.

 

Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá.

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá.

 

Te conocí y me enamoré

 y me ilusioné

 y ahora todo se acabó.

 

 No se porqué

 tu fingido amor

 le causó dolor,

 a mi pobre corazón.

 

De nada vale

 la vida que he vivido,

 si de mujeres, nunca se sabe,

 la que no es mala

 lo parece algunas veces

 y la que es mala, no lo parece.

 

 

Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa pero

 no eres buena.

Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa

 y sin corazón.

 

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar

 cha cha chá.

 

   Parodia

Esperanza

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Esperanza, Esperanza

no sabía bailar charlestón

Esperanza, Esperanza

tiene cara de perro pachón.

 

La conocí junto a Sabadell

con Búfalo Bill,

Melón Blando y Devora Ken.

 

No sé por qué, me comprometí

a darle de comer

si no tenía ni pa mí.

 

De nada vale la vida que vivimos

si de potajes, nunca salimos

 

 

 

 

Ay qué pena me das

Esperanza por Dios

que de papas

te comas un vagón.

 

Ay qué pena me das

Esperanza por Dios

que de vino

te tragues un bidón.

 

Esperanza, Esperanza

no sabía bailar cha-cha-chá.

Esperanza, con la panza

tiene cara de burra cansá.

 

Me la encontré en Villa Nador

con un traje azul

y unas medias de algodón.

 

Cuando salí

de aquel callejón

y la vi a la luz

era un loro con sarampión.

 

De nada vale

que me sigas los pasos

y si me sigues te hago pedazos

puedes meterte

de fregona en el teatro

aunque no ganes

 ni pa tabaco.

 

Pero vete a Corea

Esperanza por Dios

que te harten los chinos de arroz.

 

 

 

 

 

 

Esperanza, Esperanza

entre nosotros ya todo acabó.

Esperanza, y señores

aquí la historia

ya se terminó.

 

   Parodia

El moro tartaja

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Cuídate tus pies hermosos,

Rosarito de mi vida

cúidate tus pies hermosos,

que te llevo en la cartera

y te huelen hasta en la foto.

 

Cada vez que te veo, lloro

por la mañana temprano,

cada vez que te veo, lloro

porque eres tan bonita

que eres una bizca soplando globos.

 

¿Qué hay detrás del armario,

que parece que se mueve?

Es mi suegra, que me espera

con una bomba de mano.

 

Las campanas de Utrera

ya las han quitado,

y a la vaca lechera

se la han colgao.

 

Tienes los dientes

como los callos de un dependiente.

Eres bonita y no te has casao

porque la cara se te ha picao.

 

 Original

Vino amargo

Cabello- Freire

 

Vino amargo es el que bebo

 por culpa de una mujer.

 Porque dentro de mi llevo,

 porque dentro de mi llevo

 la amargura de un querer.

 

 Quiere reir la guitarra, pero...

 a mi, a llanto me suena,

 cada nota me desgarra,

 cada nota me desgarra

 el alma como una pena.

 

 Vino amargo, que no da alegría,

 y aunque me emborrache

 no la puedo olvidar.

 Porque la recuerdo,

 dame vino amargo

 que amarge, que amargue

 para quererla más.

 

 Ni con vino, ni guitarra

 yo alegre me he de poner,

 y aunque yo me meta en farra,

 y aunque yo me meta en farra,

 entre sueños la ha de ver.

 

 Palabras se lleva el viento

 como la espuma, se lleva el río,

 pero queda el sentimiento,

 pero queda el sentimiento

 cuando mucho se ha querido.

 

 Vino amargo, que no da alegría,

 y aunque me emborrache

 no la puedo olvidar.

 

 Porque la recuerdo,

 dame vino amargo

 que amarge y que amargue

 para quererla más.

 

   Parodia

Vino dulce

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Vino dulce es el que bebo,

para no estar amargao;

el amargo, pa Farina,

que yo prefiero la quina

el vino tinto embocao.

 

El amargo pa el que quiera,

que yo prefiero la quina

y dos botellas de solera.

 

 

 

Vino dulce pido al tabernero,

porque el vino amargo

me sabe muy mal.

Que no sea barato,

que de Valdepeñas

lo quiero tintorro

y sin bautizar.

 

Ni con vino ni con agua

yo triste me he de poner,

porque le canto un fandango

a un turco, a un americano,

a un ruso y a un japonés.

 

Porque le canto un fandango

a un chino, a un checoslovaco,

a un rumano y a un sordo inglés.

 

 

 

Vino dulce yo sigo bebiendo,

revuelto con whisky,

colonia y sifón,

 

Porque yo no trago

 ese vino amargo

habiendo en la tasca

 tinto peleón.

 

   Parodia

Que cosas tiene el amor

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Qué me importa que huelas a cabra,

no me importa volverte a querer

si tus ojos blancos y sin pestañas

se me han clavaíto en el peroné.

 

Gitana, gitana mía, cómo te voy a querer,

que a mí me pille un tranvía

si no te corto los pies.

 

Cuantas noches pasaré yo en vela

respirando aire puro, amor mío,

cuantas noches pasando esta pena

en la tasca quedaré dormido.

 

Sí, sí, sí que vamos hacer

porque vas a negarlo

que huele a podrío.

Ay, lo que yo diera por tirarte al río.

 

Qué fuerza tiene tu olor,

ay, pero qué fuerza tiene tu querer,

que cuanto más te acercas a mí,

más ganas me dan de correr.

 

Sí, sí, sí, sí, sí, sí, eso es.

 

Son tus rizos color de estropajo

y los labios a ti no se te ven,

porque tienes los dientes por fuera

y además más negros que el humo de tren.

 

Gitana, gitana mía,

mala puñalá te den,

que te metan en lejía

y que te saquen al mes.

 

Cuantas noches pasaré al sereno

esperando a que tú hayas dormido,

pa meterme después en la cama

y soñar que has desaparecido.

Sí, sí, sí, sí, sí, sí.

 

   Parodia

Fandangos

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Teniendo aceite de oliva,

¡qué asco me da el de soja!,

es lo mismo que cambiar

jamones por zanahorias

y el oro por alquitrán.

 

Están subiendo los huevos

como si fueran globitos,

ya sólo los ricos nuevos

pueden comer huevos fritos

y papas fritas con huevos.

 

Todo el tío que se casa

sólo por el interés,

pronto será el ordenanza

de su suegra y su mujer,

¡qué poco pinta en su casa!

 

El que deja a su mujer

soga larga y no vigila,

en la frente ha de tener,

por confiado y por lila,

una cosa que yo sé.

 

   Parodia

A quien le vendo la suerte

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Tiene el color de la jeta,

negro como el regalís,

y lleva en la boca bocera

y en la mano un calcetín.

 

De un carro de la basura

la sacaron cuando chica,

y hoy tiene ya veinte años

y huele a coles, pescao y lechuga.

 

Palabras que lleva el rumbo

tan negras como el carbón,

el pozo del tío Raimundo

sintió el profundo cante simplón.

 

A quien le vendo el aceite

del que no sale para otro lado,

pues tengo catorce litros

en mi despensa, bien achantao.

 

De aceitunas sevillanas,

quién me compra un litro a mí.

El de soja y avellanas

es el que se queda aquí.

 

Cuatro kilos de trinita

voy poniendo en los lugares

por donde mi suegra pasa,

y hecha polvo de la casa

mañana, mañana sale.

 

Yendo de chusma en la moto

corriendo a todo correr,

mi novia anoche se ha roto

el hueso del peroné.

 

Como el golpe le dolía,

a la casa de socorro

la llevaron enseguía,

pues le salía sangre del morro.

 

Quizás una jarra de tinto

mi novia se trasegó,

como es borracha y lechuza,

buena merluza que se pescó.

 

   Original

Dos arbolitos

 Chucho Martínez Gi

 

Han nacido en mi rancho dos arbolitos,

Dos arbolitos que parecen gemelos,

Yo desde mi casita los veo solitos,

Bajo el amparo santo y azul del cielo.

 

Nunca están separados uno del otro,

Porque así quiso Dios que los dos nacieran

Y con sus mismas ramas se hacen caricias,

Como si fueran novios que se quisieran.

 

Arbolito, arbolito, bajo tu sombra,

Voy a esperar que el día cansado muera

Y cuando estoy solita mirando al cielo,

Pido pa que me manden mi compañero.

 

Arbolito, arbolito, me siento sola,

quiero que me acompañes hasta que muera.

 

 

 

Arbolito, arbolito, bajo tu sombra,

Voy a esperar que el día cansado muera

Y cuando estoy solita mirando al cielo,

Pido pa que me manden mi compañero.

 

Arbolito, arbolito, me siento sola,

quiero que me acompañes hasta que muera.

 

   Parodia

Dos zanahorias

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Han salido en mi huerta dos zanahorias,

dos zanahorias de color amarillo,

que me las ha pedido mi tío, el de Soria,

para comerlas frías con solomillo.

 

Yo creo que si se las come, revienta,

y esto sí que es jugarle una doble pifia,

porque mis zanahorias amarillentas

seguro estoy que sufren de la tiricia.

 

Zanahoria, zanahoria, mi copla escucha,

con cebolletas frescas me gustan tanto,

y aunque tienes la cara tan paliducha,

mira como rendido de hambre te canto.

 

Mi cotorra y mi loro están tristes

porque me han visto ayer rebuznar,

yo sé bien que no soy un borrico,

pero nadie lo sabe apreciar.

 

Porque vino a decirme el vecino

que mi suegra se quiere asfixiar,

como no tiene gas en su casa,

el Butano le voy a llevar.

 

Si le falta con una bombona,

dos docenas la pienso comprar,

yo pretendo que la muy bribona,

por marimandona, que se hinche de gas.

 

   Original

Esperanza

Cabrera

 

Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá,

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá

 

Te conocí y me enamoré

 y me ilusioné

 y ahora todo se acabó.

 

 No se porqué, tu fingido amor

 le causó dolor,

 a mi pobre corazón.

 

 De nada vale la vida que he vivido,

 si de mujeres, nunca se sabe

 la que no es mala

 lo parece algunas veces

 y la que es mala, no lo parece.

 

Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa pero

 no eres buena.

 

 Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa

 y sin corazón.

 

Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá.

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá.

 

Te conocí y me enamoré

 y me ilusioné

 y ahora todo se acabó.

 

 No se porqué

 tu fingido amor

 le causó dolor,

 a mi pobre corazón.

 

De nada vale

 la vida que he vivido,

 si de mujeres, nunca se sabe,

 la que no es mala

 lo parece algunas veces

 y la que es mala, no lo parece.

 

 

Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa pero

 no eres buena.

Ay qué pena me das

 Esperanza por Dios,

 tan graciosa

 y sin corazón.

 

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar cha cha chá

 Esperanza, Esperanza

 sólo sabes bailar

 cha cha chá.

 

   Parodia

Dorotea

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Dorotea, Dorotea,

tu no sabes bailar charlestón;

Dorotea, Dorotea,

tienes cara de perro pachón.

 

Te conocí en un quermés

 y te emborraché,

y tu padre se enteró.

 

Me fue a buscar y para lavar

la mancha fatal

me dio un frasco de Mistol.

 

De poco vale que tu padre no quiera

que bebas vino, si eres borracha,

si es que te gusta la priba

 y no te privas

porque te matas por la vinacha.

 

Ay qué tufo que das,

Dorotea, al toser,

tu boquita

me huele a bodega.

 

No te puedo tragar,

anda ya y búscate

quien te compre

 tintorro a granel.

 

Dorotea, Dorotea,

sólo sabes del frasco chupar...

Dorotea, Dorotea,

te has debido una esponja tragar.

 

Parodia 

Un lagañón

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Era tu madre tan descarada

que me dio anoche dos bofetadas,

me dieron ganas por su altivez

de rebanarla toda la nuez.

 

Tú me ofreciste dos kilos de ajos

para el reuma que tengo yo,

lo bonito que sería

que me dieras dos sandías,

cuatro kilos de boniatos

y una arroba de judías.

 

Brilló en tus ojos un legañón,

que te limpiaste con el Sidol,

te tengo dicho que si me engañas

no he de quitarte más las legañas.

 

Por tus durezas te regalé

una lima de callos para los pies,

siempre pediste que te rascara

del dedo gordo tu sabañón,

por mí te puede picar

como un sarnazo a rabiar.

 

Y no vuelvas a mi vera

porque me lo vas a pagar,

en ti yo puse mucho Zotal

que pa la sarna es colosal.

 

   Original

Los faroles de santa Ana

Enrique Montoya

 

Los faroles, los faroles de Santa Ana,

me alumbraban para verte.

Los faroles, los faroles ya sabían

lo que yo iba a quererte.

 

Trianera, ay, trianera,

A la luz de los faroles,

Déjame que yo te quiera,

A la luz de los faroles

Déjame, que yo te quiera,

 

Despuntaba la mañana,

Una fiesta allá en Triana,

La mirada de sus ojos,

En mi alma se clavó

 

Y le dije a la flamenca,

Tengo una jaca, torera,

Y un cortijo en Antequera,

Para que vivamos los dos,

 

Si tienes otros amores,

Yo lo tengo que saber,

Por que ese cariño tuyo,

Ya nunca lo olvidaré

 

Los faroles, los faroles de Santa Ana,

Me alumbraban, para verte,

Los faroles, los faroles ya sabían,

Lo que yo iba a quererte,

 

Trianera, ay, trianera,

A la luz de los faroles,

Déjame, que yo te quiera,

A la luz de los faroles

Déjame, que yo te quiera,

Ay, mi Trianera.

 

   Parodia

Los peroles de judias

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Los peroles, los peroles de judías

en el fuego se quemaron.

Los peroles, los peroles de mi tía

¡vaya peste que soltaron!.

 

Cocinera, ay cocinera,

huelen peor tus peroles

que los pies de una trapera.

Y no te marques faroles

lávate las sobaqueras.

 

Me invitaste el otro día

a dos platos de judías

para que toda la gente

se pudiera percatar.

 

Pero no quise comerlas

aunque estaban de primera

porque son muy traicioneras

y me atacan por detrás.

 

Si tienes otra comida

yo te la prefiero mejor,

que a mí dándome judías

no vas a hacerme el amor.

 

   Parodia

¡Asi es Andalucía la baja!

Juan Pérez Sánchez

 

 

Perdóneme, señor... ¿es usted inglés... alemán? ¿francés?...

¿ah?, español, bien, ¿y de que región?...

De donde más brilla el sol.

 

¿Entonces habrá oído usted hablar

de Andalucía la baja?...

de su arte y de su sal,

de los vinos de Jerez y

del Puerto el buen coñac;

la manzanilla de Sanlúcar

y los pinos de Puerto Real;

de las murallas de Cádiz

de San Fernando y su Arsenal.

 

...Y de cante ¿pá que vamos a hablar?...

 

Seguirillas, malagueñas, soleá,

alegrías, bulerías y mirabrá.

 

Y ese cante de los Puertos

que no se puén mejorar,

porque tuvo unos maestros

que quedaron inmortal.

Chacón, Torres y el Mellizo,

y si le sigo contando...

nunca podría acabar,

porque Dios así lo quiso

a ese rincón superar.

 

Los turistas y extranjeros

al llegar a ese lugar,

cuando se toman tres copas

ya quieren cantar y bailar,

y hasta se rompen la ropa

porque no pueden lograr

esa gracia que disloca.

 

Y en la Feria de Sevilla

con tanto garbo y salero,

lo primero que se compran

los turistas es el sombrero.

 

Ella se pone mantilla,

castañuelas y pañuelos,

y dicen ¡Viva Sevilla!

lo mejor del mundo entero.

 

Y cuando van a los toros

en barrera. ¡Los primeros!

y aplauden con entusiasmo

a los famosos toreros.

 

Después van a las Casetas

con el rumor bullanguero,

se toman cuatro de vino

y bailan como el primero;

y diciendo ¡Viva España!

yo no vuelvo a mi terreno.

 

También le hablaré de Huelva

la tierra de los choqueros,

de la Virgen del Rocío

y de sus fieles romeros.

Del fandango de Alosno

fuente del fandanguilleo.

 

Y de Córdoba la Sultana

cuna de buenos toreros.

Su mezquita musulmana

y sus vinos montilleros,

y de Málaga la bella

con su barrio Perchelero,

ese boquerón de plata

cogío por los coperos.

Y esa gracia del Piyayo

que llegó hasta el extranjero.

 

Y de Almería ¡allá va!

con su fandango bailable

que también se hizo inmortal,

con sus uvas y naranjas

que al mundo suele exportar.

 

Y para irse a Jaén

hay que pasar por Graná,

pero hay que detenerse,

y pensar lo que vas a visitar;

porque Graná tiene cosas

de grandeza de verdad.

 

La Virgen de las Angustias

que no se pueden aguantar,

tó el que va a visitarla

le dan ganas de llorar.

 

Al fondo vemos la Alhambra,

como un doble potencial,

diciendo: ¡venid extranjeros!

a mi casa a visitar.

 

Ya llegamos a Jaén

después de haberlo andao tó;

vemos unas maravillas

y la hermosa cara de Dios;

que tiene esta gran villa,

con nuestro padre Jesús

y la virgen de la capilla.

 

De cantaores también lo son.

Pues... mire usted de Linares

voy a contar una actuación:

Hace años un tal Penene

era cantaor flamenco y trovador,

llegó un día un forastero

que era de la misma opinión.

 

En una juerga que tuvieron

se picaron ellos dos,

como eran trovadores,

verán lo que se escuchó:

 

El forastero cantó:

"Mira si he corrido tierras

que he corrido el Garbanzal

Cartagena, Herrería

y no he podido encontrar

un zapato a la medía.

 

Y el Penene contestó:

"Allá voy que echo humo

apártate no te dé,

multiplico, resto y sumo

y ve preparando el pie,

que tiés que probar uno

de la provincia de Jaén".

 

Y hoy no le cuento más,

hablaremos otro día,

tengo tanto que contar

de esa hermosa Andalucía...