Emilio el moro
Emilio el moro
Emilio el moro

 

Emilio EL MORO

 

     Filósofo de la risa y malabarista de la copla, Emilio Giménez (Emilio EL MORO), con su desconcertante ironía plena de humanidad, se apodera de la voluntad de los espectadores, sometiéndolos al hechizo de su gracia fina y cálida.

 

     Poderoso elemento comercial dentro de los grandes espectáculos folklóricos, su nombre es garantía de un magnetismo fabuloso hacia las taquillas.

 

     Su ardiente temperamento meridional imprime a su carácter una sencilla campechanía, que es el imán portentoso con el cual se apodera de las masas enfervorizadas por su arte de maravilloso mimo.

 

     Es tal la personalidad artística de este «fenómeno» del salero, que ya su nombre, en España, es una verdadera institución. No es preciso pronunciar el sobrenombre EL MORO para que todo el mundo «flamenquista» sepa quién es EMILIO. Cuando un artista llega a este punto de popularidad en su carrera es que ha marcado ya el signo que le conduce hacia la historia del Teatro Español y costumbrista, como gloria definida dentro de su estilo.

 

     Emilio el Moro, como hombre particular, es el compendio de la sencillez, y éste es uno de los soportes de su enorme popularidad, dentro y fuera de España.

 

J. ARROYO

 

   Original

Todos queremos más

Condercuri - Sciammarella

 

Todos queremos más,

 todos queremos más,

 todos queremos más

 y más y más y mucho más.

 

 El pobre quiere más

 y el rico mucho más

 y nadie con su suerte

 se quiere conformar.

 

 

 

El que tiene un peso

 quiere tener dos.

 El que tiene cinco

 quiere tener diez.

 

Y el que tiene veinte

 busca los cuarenta

 y el de los cincuenta

 quiere tener cien.

 

 El que tiene un peso

 quiere tener dos.

 El que tiene cinco

 quiere tener diez.

 

El que tiene veinte

 busca los cuarenta

 y el de los cincuenta

 quiere tener cien.

 

 Todos queremos más,

 todos queremos más,

 todos queremos más

 y más y más y mucho más.

 

La vida es interés.

 El mundo es ambición,

 pero no hay que olvidarse

 que uno tiene un corazón.

 

 

 

 

 El que tiene un peso

 quiere tener dos.

 El que tiene cinco

 quiere tener diez.

 

 Y el que tiene veinte

 busca los cuarenta

 y el de los cincuenta

 quiere tener cien.

 

 El que tiene un peso

 quiere tener dos.

 El que tiene cinco

 quiere tener diez.

 

 El que tiene veinte

 busca los cuarenta

 y el de los cincuenta

 quiere tener cien.

 

 La vida es interés.

 El mundo es ambición,

 pero no hay que olvidarse

 que uno tiene un corazón.

 

 Pero no hay que olvidarse

 que uno tiene un corazón.

 

  Parodia

todos queremos más

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Todos queremos pan,

Todos queremos pan,

Todos queremos pan,

si es con manteca mucho más.

 

El pobre ya compró

la tele y el sofá,

y la mujer no come

por que no quiere engordar.

 

Estribillo

 

El que tiene un piso

quiere tener dos,

el que tiene "Vespa"

quiere tener un fox.

 

El que tiene trampa

sigue haciendo cuenta,

por ver si revienta

el que le fió.

 

Todos quieren sumar,

todos quieren sumar,

todos quieren sumar,

sumar, sumar, sumar

y no restar.

 

La vida es un cuplé,

el mundo es un tostón,

veremos quién se salva

si es que aprietan el botón.

 

Cuando ocurra esto

nadie querrá más,

y con dos batatas

se conformarán.

 

Con tantos inventos

como ahora hacen,

si tiran la H,

todo sobrará.

 

Estribillo

 

El que tiene un piso

quiere tener dos,

el que tiene "Vespa"

quiere tener un fox.

 

El que tiene trampa

sigue haciendo cuenta,

por ver si revienta

el que le fió.

 

 Parodia

Cositas de los moros

J. Arroyo

 

Nadie mejor para bordar canciones

llenas de gracia y picardía,

que aquel que sabe y puede,

con la sal de Andalucía,

dar un jipío con arte y valentía,

o decir berreando lo que quiere.

 

En sus manos la guitarra

es chicharra o es tesoro,

porque heredó de los moros

la gracia y la fantasía

de oriental algarabía,

con su barullo y aquel,

que igual baila con los pies,

un baile por bulerías

con la guitarra al revés.

 

Con su traje bien cortao;

su fez y su voz de oro;

el mundo se ha conquistao

con su arte, Emilio El Moro.

 

 

  Original

Doce cascabeles

Cabello-Solano y Freire

 

Doce cascabeles lleva mi caballo

 por la carretera

 y un par de claveles al pelo prendío

 lleva mi romera.

 

  Y la carreta que va delante

 mil campanitas lleva sonando

 y hasta las ruedas hacen su cante

 porque los ejes van repicando.

 

 Para el cubierto con arrallanes

 toldo con cielo de Andalucía

 que bien bracean, mis arrallanes

 que no hay carreta como la mía.

 

 Doce cascabeles lleva mi caballo

 por la carretera

 y un par de claveles al pelo prendío

 lleva mi romera.

 

 La carretera se hace de flores

 al paso alegre de las romeras

 hay madrigales, besos y amores

 por los caminos y las laderas.

 

 Bajo las alas de su sombrero

 hay que bonita va mi romera

 van derramando gracia y salero

 parece suya la tierra entera.

 

 Doce cascabeles

 lleva mi caballo

 por la carretera

 y un par de claveles al pelo prendío

 lleva mi morena.

 

 

   Parodia

Doce cascabeles

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Doce cascabeles lleva mi camella

por los arenales,

y cien litros de agua le he metio en la panza

pa que no se acabe.

 

Y el camellito que va delante

le mueve el rabo que es muy tunante,

y mi camella que es solterona,

sale saltando como una mona.

 

De las palmeras buscan la sombra

los dos se rascan con las jorobas,

pero a las siete de la mañana

los despertamos con una escoba.

 

Trece camellitos tiene mi camella

detras de una mata,

tengo que matarle por lo menos uno,

porque es mala pata.

 

La caravana sigue adelante

por el desierto tomando el sol,

como la madre no tiene leche,

los voy criando con pelargon

ya no quedan doce

que se han muerto cuatro

por la carretera,

quien me mandaria comprar una camella

que estaba soltera.

 

 

   Original

El pañuelo de Reverte

Monreal

 

Mantillas va luciendo el mujerío,

 de gala se vistió la Maestranza,

 rebosa de entusiasmo el graderío

 que ha puesto en su torero la esperanza.

 

 Mientras los hombres

 le aplauden a cada lance,

 la sevillana sonríe con pena y celo.

 y entre cantares se escucha en el mundo entero,

 el nombre del gran Reverte

 el más valiente de los toreros.

 

 Tiene un pañuelo

 la novia de Reverte,

 Ay, sentrañitas mías

 tiene un pañuelo.

 Tiene un pañuelo

 con cuatro picaores

 Ay, entrañitas mías,

 Reverte en medio,

 Reverte en medio.

 

 Besando está la novia de Reverte,

 el traje que bordó de seda y oro,

 también el amuleto de la suerte

 le libra de las astas de los toros.

 

 Y el olvío supira la que lo quiere,

 besando el rostro del centro de su pañuelo

 porque otros ojos, secaron los del torero.

 Y si están en un convento

 y entre las rejas, se ve un lucero.

 

 Se ha cortao el pelo

 la novia de Reverte,

 Ay, que penita, pena

 se ha cortao el pelo.

 Se cortao el pelo

 y va a cubrir su cara,

 Ay, que penita pena,

 de negro velo,

 de negro velo.

 

 

   Parodia

El pañuelo de Reverter

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Mantillas esta empeñando el mujerio

Roberto ya llegó a la Maestranza

revienta de calor en el graderio,

y alguno hace sombrajo con dos mantas.

 

Sale el becerro

que anuncian como un Miura,

salta en la arena empujando a su matador,

pero Roberto que solo es un caradura,

tropieza con el capote

y mató al becerro de un coscorrón.

 

Tiene un pañuelo

la novia de Roberto,

la novia de Roberto,

tiene un pañuelo

tiene un pañuelo

con cuatro picauras

con cuatro picauras

y seis agujeros

y seis agujeros.

 

Llorando está la novia de Roberto,

las lágrimas ya corren por el suelo,

lo llevan en camilla como a un muerto,

más blanco que las manos de un calero.

 

Las sevillanas se matan por los tendios,

ninguna quiere perderse la operación,

y los doctores con dos ruedas de pepinos

le operan con mucho tino

para quitarle pronto el chincho.

 

Se ha cortao el pelo

lo mismo que los Biters

lo mismo que los Biters

se ha cortao el pelo

se ha cortao el pelo

y va cantando yencas

y va cantando yencas

de pueblo en pueblo

de pueblo en pueblo.

 

 

   Original

Desde santurce a Bilbao

Del Bocho/ Tejada

 

Desde Santurce a Bilbao

 vengo por toda la orilla,

 con la falda remangada

 luciendo las pantorrillas.

 

  Vengo deprisa y corriendo

 porque me oprime el corsé,

 voy gritando por las calles:

 ¿Quién compra? sardina frescué.

 

 Mis sardinitas que ricas son,

 son de Santurce, las traigo yo.

 

 La del primero me llama

 la del segundo también,

 la del tercero me dice:

 ¿A cómo las vende usted?

 

 Si yo le digo que a cuatro

 ella me dice que a tres,

 cojo la cesta y me marcho,

 ¿Quién compra? sardina frescué.

 

 Mis sardinitas que ricas son,

 son de Santurce, las traigo yo.

 Mis sardinitas que ricas son,

 son de Santurce, las traigo yo.

 

 

   Parodia

Desde San Roque a Bilbao

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Desde San Roque a Bilbao

vengo por toda la orilla,

con mi lombriz y mi caña,

por ver si pesco una anguila.

 

Yo amarro toos mis anzuelos

con el cordón de un corsé,

pero los peces me dicen: Emilio

te... calé.

 

Las sardinitas que listas son

en seis semanas he pescado dos.

 

Desde Palencia me llaman,

desde Pamplona también,

las de Tarrasa me dicen,

pero cuando pesca Vd.

 

Si pa coger una merluza

tengo que estar más de un mes,

la agarro de vino tinto

y duermo como un marqués.

 

 

   Original

Mi perro amigo

Salazar/Gómez/Pinto

 

Mi perrito Lucero

 fue mi alegría,

 el mejor compañero

 que yo tenía.

 

 A la escuela a mi niño

 acompañaba

 y con cuanto cariño

 con él jugaba.

 

 Pero una noche él solito

 en defensa de mi hogar,

 en la mano de un maldito

 ya no pudo más ladrar.

 

 No siento los dineros

 que me robaron,

 sino al pobre Lucero

 que me mataron.

 

 A pesar del tormento

 de su agonía,

 su rabito contento

 aún se movía.

 

 Alma de tirano,

 corazón de hierro,

 maldita sea la mano

 que mata a un perro,

 maldita sea la mano

 que mata a un perro.

 

 En penar y contento,

 siempre testigo,

 gozó en todo momento,

 sintió conmigo.

 

 Fue tan grande y tan sano,

 tanto adoraba,

 que lamía la mano

 que le pegaba.

 

 No siento los dineros

 que me robaron,

 sino al pobre Lucero

 que me mataron.

 

 A pesar del tormento

 de su agonía,

 su rabito contento

 aún se movía.

 

 Alma de tirano,

 corazón de hierro,

 maldita sea la mano

 que mata a un perro,

 maldita sea la mano,

 que mata a un perro.

 

 

   Parodia

Mi perro amigo

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Tengo un perro lucero

que es mi ruina,

me ha dejao el gallinero

con dos gallinas.

 

A la escuela a mis niños

acompañaba,

y le hincaba el colmillo

a too el que pasaba.

 

Pero una noche intranquilo

pa que no ladrara más,

le endiñé tres cuarto kilo

de morcilla envenená.

 

No siento los dineros

que me costaron,

sino el poco veneno

que le juntaron.

 

Y a pesar del tormento

de su agonia,

su rabito con guasa

se le movia.

 

No soy un tirano;

no soy un gamberro;

que lleva to el verano

ladrando el perro.

 

 

 

Yo ya estaba contento

tengo testigo,

pues en todo momento

dormí tranquilo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y a pesar del tormento

que está pasando,

mi mujer cuatro perros

me está criando.

 

No soy un tirano;

no soy un gamberro;

pero estaré todo el año,

matando perros,

matando perros.

 

 

 Original

Vete con el cuento

A. Quintero/M. Gordillo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Mucha gente se figura

 que la copla ya está vieja,

 el llavero en la cintura

 y el micrófono en la oreja.

 

 Pero el día que yo digo:

 "Se acabaron las pamplinas",

 con los cantes enemigos

 a pedir por las esquinas.

  Y por no llorar me río

 cuando dice Doña Quina,

 que los cantes...

 que los cantes se han perdío.

 

 Anda y vete con el cuento

de que se ha perdío el cante

 yo lo siento a paso lento

 con mi pena adelante.

 

 Es la rosa y el cuchillo,

 la cizaña y el clavel.

 Es el cáliz amarillo

 de los celos del querer.

 

 Son los mares contra el viento

 es la copla desbordante

 de bravura y sentimiento.

 Con que vete con el cuento,

 de que se ha perdío el cante.

 

 Es la rosa y el cuchillo,

 la cizaña y el clavel.

 es el cáliz amarillo

 de los celos del querer.

 

 Son los mares contra el viento

 es la copla desbordante

 de bravura y sentimiento.

 Con que vete con el cuento,

 de que se ha perdío el cante.

 

 

   Parodia

Vete con el cuento

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Unos dicen que en Hungría;

otros dicen que en Carmona;

y tu madre yo diría

que debió nacer en Pamplona.

 

Y por eso cuando inventa

se acuerda de los encierros

y nos ha puesto en la puerta

en vez de timbre un cencerro.

 

Con tu madre no hay quien pueda,

que se vaya con el cuento

de que es que le dan ataques,

cuando viene a paso lento

como una gata salvaje

en una mano el cuchillo

y en la otra la sarten,

tu mare esta como un grillo

y ahora mismo cojo el tren;

yo no aguanto más locuras

pues tu mare es una mezcla

de Saltillo con Miuras

con que vente con lo puesto

pa Bilbao o Extramaura.

 

Hay quien dice y asegura

que tu mare ya esta vieja,

el llavero en la cintura

y un tapón en cada oreja;

 

Pero el día que ella diga

se acabaron las pamplinas

nos cuelga a toos de una viga

y se quea tan tranquila,

porque yo ya no me fío

cuando dice doña Quina;

que tu mare...

está en sus cinco sentíos.

 

¿No te dije que era cuento

y que sigue majareta?

y en cuanto tenga un momento

va a picarme pa croquetas.

 

Otra vez tiene el cuchillo

la cuchara y la sartén

que se pinche en el ombligo

si se quiere entretener.

 

Puedo darte mi palabra,

que no aguanto ni un momento,

que la tripa a mi me abra,

con que aguanta tu a tu mare

porque está como una cabra.

 

 

 Original

Estudiantina de Madrid

Freyre

 

Ya llega la estudiantina

 la estudiantina llegó,

 y una mujer la ilumina

 con su mirada desde un balcón.

 

 Alegres los estudiantes

 haciendo el tiempo feliz,

 van deshojando sus cantes

 por los rincones de mi Madrid.

 

 Sal a tu balcón que quiero mirar

 tu bello semblante,

 sal a tu balcón para ver pasar

 a los estudiantes.

 

 Sal a tu balcón, sal a tu balcón

 que te canto yo

 mujer madrileña.

 

 

 

 El tuno que va delante

 estudia sin descansar,

 y el cuarto que es más tunante

 busca la forma de no estudiar.

 

 El quinto estudia los astros

 y dice el sinvergonzón,

 que para ver las estrellas

 Sofía Loren es lo mejor.

 

 Sal a tu balcón que quiero mirar

tu bello semblante,

 sal a tu balcón para ver pasar

 a los estudiantes.

 

 Sal a tu balcón que mi corazón

 con el tuyo sueña,

 sal a tu balcón, sal a tu balcón

 que te canto yo

 mujer madrileña.

 

 

   Parodia

Estudiantina madrileña

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Ya llegó la Serafina

la Serafina llegó

viene desde Constantina

con una prima que es de Alcorcón.

 

No crean que son estudiantes

ni vienen a ver Madrid,

son dos catetas tunantes

que se han venido para servir.

 

Salen del vagón llenas de carbón

y con treinta bultos,

luego en la estación con tanto achuchón

no ganan pa sustos.

 

Dan la dirección que es la doña Sol,

y dan con las señas

que es una pensión

donde van las dos pa lavarlo too,

ya son madrileñas.

 

La prima siempre delante

refriega sin descansar,

pero ella que es más tunante

busca la forma de no hacer na.

 

La niña quié ser artista

de esas de marca mayor,

por imitar a Sofía,

no cabe nadie en el ascensor.

 

Siempre en el balcón

para ver pasar a los estudiantes

y en cada rincón no entra el escobón

desde hace tres martes.

 

Vete del balcón porque en la ocasión

que te vea la dueña,

vas a parar al vagón, con la de Alcorcón

y ya no serás

mujer madrileña.

 

 

   Original

Tomo y obligo

Gardel/Romero

 

Tomo y obligo, mándese un trago,

 que hoy necesito el recuerdo matar,

 sin un amigo lejos del pago

 quiero en su pecho mi pena volcar.

 

 Beba conmigo, y si se empaña

 de vez en cuando mi voz al cantar,

 no es que la llore porque me engaña,

 yo sé que un hombre no debe llorar.

 

 Si los pastos conversaran,

 esta pampa le diría

 de qué modo la quería,

 con qué fiebre la adoré.

 

 Cuántas veces de rodillas,

 tembloroso, yo me he hincado

 bajo el árbol deshojado

 donde un día la besé.

 

 Y hoy al verla envilecida

 y a otros brazos entregada,

 fue para mí una puñalada

 y de celos me cegué.

 

 Y le juro, todavía

 no consigo convencerme

 como pude contenerme

 y ahí nomás no la maté.

 

 Tomo y obligo, mándese un trago;

 de las mujeres mejor no hay que hablar,

 todas, amigo, dan muy mal pago

 y hoy mi experiencia lo puede afirmar.

 

 Siga un consejo, no se enamore

 y si una vuelta le toca hocicar,

 fuerza, canejo, sufra y no llore

 que un hombre macho no debe llorar.

 

 

   Parodia

Tomo y obligo

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Yo no te obligo, tomate un trago,

pues he cobrado la paga del mes,

y a los amigos siempre les pago,

por si algún día no tengo con qué.

 

Bebe conmigo, aunque se empaña

de vez en cuando mi vaso al beber,

será que lloro porque estas tapas,

tienen cebollas para pará un tren.

 

Si los gatos conversaran

ellos mismos te dirían,

de que modo la quería

con que fiebre la encontré.

 

Le puso penicilina

y en farmacia me he gastado

todo lo que había ganado,

entre yodo y Farmapen.

 

Y hoy al verla envilecida

y a otros brazos entregada

le pegué cuatro patadas

y del pelo la arrastré.

 

Y te juro Juan María,

no consigo convencerme

de que todavía esté viva

y con ganas de comer.

 

Vente conmigo, ya no hay mas trago,

de las mujeres mejor no hay que hablar,

todas amigo, tienen mal pago,

pues todo a plazo lo quieren comprar.

 

Sigue un consejo, no te enamores

y si a la vuelta te toca pagar,

yo pago esta noche, yo pago esta noche,

como un conejo corre y no llores,

que se te alcanzan ya me contaras.

 

  Original

Volver

Gardel/Le pera

 

Yo adivino el parpadeo

 de las luces que a lo lejos

 van marcando mi retorno.

  Son las mismas que alumbraron

 con sus pálidos reflejos

 hondas horas de dolor.

  Y aunque no quise el regreso

 siempre se vuelve al primer amor.

 

 La vieja calle donde me cobijo

 tuya es su vida, tuyo es su querer.

 

 Bajo el burlón

 mirar de las estrellas

 que con indiferencia

 hoy me ven volver.

 

 Volver

 con la frente marchita

las nieves del tiempo

 platearon mi sien.

 

 Sentir

 que es un soplo la vida

 que veinte años no es nada

 que febril la mirada

 errante en las sombras

 te busca y te nombra.

 

 Vivir

 con el alma aferrada

 a un dulce recuerdo

 que lloro otra vez.

 

 Tengo miedo del encuentro

 con el pasado que vuelve

 a enfrentarse con mi vida.

 

 Tengo miedo de las noches

 que pobladas de recuerdos

 encadenen mi soñar.

 

 Pero el viajero que huye

 tarde o temprano

 detiene su andar.

 

 Y aunque el olvido

 que todo destruye

 haya matado mi vieja ilusión.

 

 Guardo escondida

 una esperanza humilde

 que es toda la fortuna

 de mi corazón.

 

 Volver

 con la frente marchita

 las nieves del tiempo

 platearon mi sien.

 

 Sentir

 que es un soplo la vida

 que veinte años no es nada

 que febril la mirada

 errante en las sombras

 te busca y te nombra.

 

 Vivir

 con el alma aferrada

 a un dulce recuerdo

 que lloro otra vez.

 

   Parodia

Volver

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Yo adivino el parpadeo

de un quinqué que allá a lo lejos,

va marcando mi retorno.

Es el mismo que alumbraba

con sus pálidos reflejos

del corral al comedor.

Y aunque yo quise cambiarlo

no tuve nunca para un contador.

 

La vieja calle donde había dos piedras

con mi biscuter yo me la tragué,

 

bajo el burlón

mirar de dos serenos

que con indiferencia

 me vieron caer.

 

Volver

con la frente partida

la nieve y el barro

llenaron mi sien.

 

Sentir

que mis dientes caían

y una muela empastada

que me puse aquel día

se que la encontraron

después en Almería.

 

Vivir

con las piernas tronchadas

por culpa del golpe

que yo me pegué.

 

Tengo miedo del encuentro

con mi novia Catalina,

si me ve de esta manera.

 

Y aunque ella es tuerta y coja

y más fea que una cortina

de las que hacen de una red.

 

¡Pero el viajero que huye

estoy seguro

 que yo voy a ser.

 

Y aunque no puedo

correr ni tres metros

y en eso estamos los dos.

 

Y si ella quiere

 llevarme a los altares

tendrá que ser saltando

 como un gorrión.

 

Volví

de casarme en la ermita

los niños del pueblo

 decían de tó.

 

Sentir

que ya toda la vida

tendré que estar con mi suegra,

cuidando de las gallinas,

ordeñando la cabra

y cuidando de la cocina.

 

Vivir

con la coja y su madre

maldito sea el golpe

que un día me pegué.

 

 

   Original

Caminito

Peñazola/Filiberto

 

Caminito, que el tiempo ha borrado

 que juntos un día nos viste pasar.

  He venido por última vez,

 he venido a contarte mi mal.

 

 Caminito, que entonces estabas

 bordeado de trébol y juncos en flor,

 una sombra ya pronto serás,

 una sombra lo mismo que yo.

 

 Desde que se

fue triste vivo yo,

 caminito amigo

yo también me voy.

 

 Desde que se fue

 nunca más volvió,

 seguiré sus pasos

 caminito, adiós.

 

 Caminito,que todas las tardes

 feliz recorría cantando mi amor,

 no le digas si vuelve a pasar,

 que mi llanto tu suelo regó.

 

 Caminito, cubierto de cardos,

 la mano del tiempo tu huella borró

  y a tu lado quisiera caer

 y que el tiempo nos mate a los dos.

 

 Desde que se fue

 triste vivo yo,

 caminito amigo

 yo también me voy.

 

 Desde que se fue

 nunca más volvió,

 seguiré sus pasos

 caminito, adiós.

 

 

   Parodia

Caminito

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Caminito ya el tiempo ha pasado

desde que aquel día nos vistes marchar,

he venido sin ella otra vez,

pa contarte lo que es descansar.

 

Caminito, que entonces estabas

cubierto de barro y lagartos al sol,

carretera muy pronto serás,

porque ya te han metido un tractor.

 

Desde que se fue

que bien vivo yo,

gracias a un amigo

que se la llevó.

 

Desde que se fue

nunca me escribió,

pues no quise darle

ni mi dirección.

 

Caminito te acuerdas la tarde

que me perseguía su hermano el mayor,

no le digas que he vuelto a pasar,

que es más bruto que un boxeador.

 

Caminito cubierto de piedras

treinta contratistas te van a arreglar,

y en tu asfalto no quiero caer,

cuando el bestia me venga a buscar.

 

Me voy para Aranjuez,

con un camión,

pero nunca digas

que aquí estuve yo.

 

Si ella va a volver

ya no estaré yo,

que esté con su madre,

que fue quien la parió

 

 

   Original

El toro y la luna

Sarmiento/Castellanos

 

La luna se está peinando

 en los espejos del río

 y un toro la está mirando

 entre la jara "escondio".

 

 Cuando llega la alegre mañana

 y la luna se escapa del río,

 el torito se mete en el agua

 embistiendo al ver que se ha ido.

 

 Ese toro enamorado de la luna

 que abandona por la noche la manada,

 es pintado de amapola y aceituna

y le puso Campanero el mayoral.

 

 Los romeros de los montes

le besan la frente,

 las estrellas de los cielos

 le bañan de plata,

 y el torito que es bravío

 de casta valiente,

 abanicos de colores

 parecen sus patas.

 

 La luna viene esta noche

 con una bata de cola

 y el toro la está esperando

 entre la jara y las sombras.

 

 En la cara del agua del río

 donde duerme la luna lunera

 el torito celoso perdido

 la vigila como un centinela.

 

 Ese toro "enamorao" de la luna

 que abandona por la noche la "maná",

 es pintado de amapola y aceituna

 y le puso Campanero el mayoral.

 

 Los romeros de los montes

 le besan la frente,

 las estrellas de los cielos

 le bañan de plata,

 y el torito que es bravío

 de casta valiente,

 abanicos de colores

 parecen sus patas.

 

 El rocío de las flores

 le lavan la cara.

 

   Parodia

La luna y el toro

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

La luna se está peinando

entre las cañas del río

y un pavo la está mirando

en una charca metío.

 

Cuando llegue la triste mañana

que la luna se marcha del río

el pavito se da cuenta entonces

que se estaba quedando arrecio.

 

Este pavo enamora de la luna

que de noche canta triste

¡Clu, Clu, Clu, Cluá!

cuando cierran todos los barcos a la una

con su llanto a nadie deja descansar.

Los vecinos del poblao

se despiertan

y lo buscan con estacas preparaos.

Si lo cojen, ese no lo cuenta,

ese pavo de la luna enamorao.

 

 

 

 

La luna viene esta noche

con una bata teñía

y el pavo de estar en el agua

ha cogido una pulmonía.

 

En los baches de la carretera

donde caben tres o cuatro elefantes

se ha metío la luna lunera

con el pavo y quieren casarse.

 

Ese pavo enamorao de la luna

que una mula le ha pegao una patá,

con los ojos como huesos de aceituna

y le ha puesto campanario el Mayoral.

 

los romeros de los montes

le arañan de frente

los chiquillos lo persiguen

con una alpargata,

y el pavito que es bravío

y muy inteligente

dos varillas de paraguas

parecen sus patas.

 

Y una vaca distraída

le pisa la cara.

 

   Original

Melodía de Arrabal

Le Pera/Gardel

 

Barrio plateado por la luna,

 rumores de milonga es toda tu fortuna.

 Hay un fuelle que rezonga

 en la cortada mistonga,

 mientras que una pebeta

 linda como una flor,

 espera coqueta bajo la quieta

 luz de un farol.

 

 Barrio, barrio...

 que tenés el alma inquieta

 de un gorrión sentimental.

 Penas, ruegos...

 es todo el barrio malevo

 melodía de arrabal

 Viejo...Barrio...

 Perdoná si al evocarte

 se me planta un lagrimón,

 que al rodar en tu empedrado

 es un beso prolongao

 que te da mi corazón.

 

 Cuna de tauras y cantores,

 de broncas y entreveros,

 de todos mis amores.

 en tus muros con mi acero

 yo grabé nombres que quiero:

 

Rosa, la “Milonguita”.

 Era rubia Margot...

 y en la primera cita

 la paica Rita me dio su amor.

 

 Barrio, barrio...

 que tenés el alma inquieta

 de un gorrión sentimental.

 Penas, ruegos...

es todo el barrio malevo melodía de arrabal.

 Viejo...Barrio...

 Perdoná si al evocarte

 se me planta un lagrimón,

 que al rodar en tu empedrado

 es un beso prolongao

 que te da mi corazón.

 

   Parodia

Melodías de Arrabal

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Barrio sin faroles y sin lunas

rumores de canales tus calles son lagunas,

hay un fuelle que se siente

desde la fragua de enfrente,

mientras que la Enriqueta

tiesa desde el balcón,

espera coqueta que un majareta,

le hable de amor.

 

Barrio, barrio,

que tienes las piedras sueltas

y estás hecho un barrizal,

pena tengo

de estrenar mi traje nuevo,

porque lo voy a manchar;

viejo barrio

perdonad que si tu alcalde

no te tapa el socavón,

y al rodar el empedrao,

dos turistas la han diñao

y otro medio se mató.

 

Cuna de pulgas y ratones

de broncas y de gamberros,

y puestos de melones

en tus muros con mi acero

yo grabé más de mil nombres.

 

Rosa voy para la esquina,

vente rubia Margot,

y en la primera cita,

la tía Frasquita nos sorprendió.

 

Barrio, barrio,

que tienes cerradas las puertas

en cuanto suenan las diez

pena tengo...

 de meterme por tus charcos

porque se mojan los pies;

si algún día piensa ponerte

por tus puertas lapi azul,

yo te juro que me voy

con mi moto pa aparcar,

por lo menos al Perú.

 

Parodia 

Aguita salada

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Dicen que la gente en Cai

para bailar a compás,

se templan con aguardiente

hecho con agua del mar.

 

Y por eso tienen todos

esas maneras tan finas,

porque alimentan el arte

con la sal de las salinas.

 

Estribillo

 

Agua, aguita salada;

Agua; aguita caliente;

Agua; que los Gaditanos,

Agua, dan al aguardiente.

 

El aguardiente de Cai

todo el que puede lo bebe,

porque en seguida lo siente,

en la planta los pinreles.

 

Y cuando sienten la copla

que dice se amarra el pelo,

eran los tirabuzones,

atados con hilo negro.

 

 

   Parodia

Indostánico

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Existe una guerra fría

entre Córdoba y Jerez,

por ver quién manda en el cante

entre la tribus calés.

 

Jerez tuvo a Manuel Torres,

que mandó en la seguiriya,

y la Pastora Pabón

fue la reina de Sevilla.

 

Adivine usted, adivine usted,

el cómo y el cuándo,

quién tiene el poder

cuando está cantando.

 

Adivine usted, adivine usted,

si la seguiriya ha nacío en Jerez

o nació en Sevilla.

 

Si no es verdad lo que dicen

en Jerez los cartujanos,

la cosa estaría en Sevilla,

en poder de los gitanos.

 

Pero pese a quien le pese,

aunque le cueste trabajo,

el secreto de los cantes

está del cuerpo pa abajo

 

 

  Original

Soy minero

Perelló/Montorio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo no maldigo mi suerte

 porque minero nací

 y aunque me ronde la muerte

 no tengo miedo a morir.

 No me da envidia el dinero

 porque de orgullo me llena

 ser el mejor barrenero

 de toda Sierra Morena

 de toda Sierra Morena.

 Bajo a la mina cantando

 porque sé que en el altar

 mi mare queda rezando

 por el hijo que se va.

 Y cuando siento una pena

 lanzo al viento mi cantar:

 

 Soy minero y templé mi corazón

 con pico y barrena,

 soy minero y con caña, vino y ron

 me quito las penas.

 Soy barrenero porque a mi nada me espanta

 y solo quiero el sonio

 de una taranta.

 

 Compañero, dale al marro pá cantar

 mientras garbillo,

 que al compás del marro quiero

 repetirle al mundo entero:"Yo...yo soy Minero"

 

 Soy barrenero porque a mi nada me espanta

  solo quiero el sonio de una taranta.

 

Compañero

 dale al marro pá cantar mientras garbillo

 que al compás del marro quiero

 repetirle al mundo entero"Yo...yo soy Minero"

 

 

   Parodia

Soy minero

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Dicen los versos famosos

mi carta que es feliz,

pues va a buscaros;

pero el poeta y sus fueros

no supo que carta o giro,

no llegará a su destino,

si no la lleva... el cartero.

 

Yo no maldigo mi suerte

porque cartero nací;

aunque me duele el juanete

yo tengo que repartí;

no me da envidia el dinero

que en los giros se me entrega.

Yo soy el mejor cartero

del pueblo de Trebujena,

del pueblo de Trebujena;

bajo a la calle cantando

porque sé que en el portal,

la Petra espera la carta

del recluta Nicolás...

y aunque es la que yo camelo

echo al viento mi cantar.

 

Soy cartero y como el sueldo

no me llega ni a la quincena,

sólo quiero que llegue pronto

el aguinaldo de Nochebuena;

soy el cartero que adivina todas las señas,

aunque la escriban con la pluma,

de una cigüeña.

 

Compañero yo ya tengo

cuatro callos en cada deo,

y al sonar el timbre quiero

repetirle a la criada soy... el cartero.

 

 

   Original

Billetes verdes

González/Jerko/Obiol

 

Billetes, billetes verdes,

 pero qué bonitos son,

 esos billetitos verdes

 siempre dan la salvación.

 

 A todo el mundo, señores,

 quiero darles mi consejo:

 Si tienen billetes verdes

 de nada sientan complejo.

 

 Y si quieres ir al fútbol

 y se agotan las entradas,

 enseña billetes verdes

 y tendrás amontonadas.

 

 Billetes, billetes verdes,

 pero qué bonitos son,

 esos billetitos verdes

 siempre dan la salvación.

 

 Si una muchacha te agrada

 y eres feo y desgarbado,

 enseña billetes verdes

 y te vuelves de su agrado.

 Y si tu novia te deja

 porque no quieres casarte,

 enseña billetes verdes

 y otra vez vuelve a arrimarse.

 

 Billetes, billetes verdes,

 pero qué bonitos son,

 esos billetitos verdes

 siempre dan la salvación.

 

 Si te cansas de ir andando,

 en autobús o tranvía,

 enseña billetes verdes

 y en coche irás cada día.

 

 Y si tu radio se para

 y no tienes distracción,

 enseña billetes verdes

 y tendrás televisión.

 

 Billetes, billetes verdes,

 pero qué bonitos son,

 esos billetitos verdes

 siempre dan la salvación.

 

 

Por no ser un calzonazos,

 tu suegra ya no te quiere,

 enseña billetes verdes

 y suegra para rato tienes.

 

 Porque esos billetes verdes

 de todo es la solución,

 si no fueran tan escasos

 que bien estaría yo.

 

 Billetes, billetes verdes,

 pero qué bonitos son,

 esos billetitos verdes

 siempre dan la salvación,

 siempre dan la salvación,

 siempre dan la salvación.

 

 

   Parodia

Billetes verdes

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Billetes, billetes verdes

pero que equivocación.

Hay muchos que tienen miles

y nunca salen de prisión.

 

A todo el mundo, señores,

quiero darles mi consejo:

No enseñen billetes verdes,

que ahorrar es lo primero.

 

Y si quieren ir al fútbol

y se agotan las entradas,

te vas derechito al parque

y te paseas con la criada.

 

Billetes, billetes verdes

pero que odiosos son.

Los enseñas en cualquier sitio

y te echan la maldición.

 

Conocí a un pobre muchacho

que era feo y jorobado

enseñó billetes verdes

y hoy está hospitalizado,

pues encontró a una muchacha

que hay miles por ahí

con la tranca de una puerta

le reventó la nariz.

 

Billetes, billetes verdes,

es una calamidad,

para presumir con ellos

nunca tienen que faltar.

 

Si te cansas de ir andando

en bicicleta o en tranvía,

no enseñes billetes verdes

que te los quitan enseguida.

 

Si la radio se te para

y no tienes distracción,

te vas al bar de la esquina

y verás televisión.

 

Billetes, billetes verdes

Billetes, billetes verdes,

pero qué malitos son

por culpa de ellos

tuve yo una indigestión.

 

Pa que quiere nuestra suegra

esos malditos billetes

si siempre tienen las hijas

que le dan to lo que quieren.

 

Y si un día te levantas

y te pones a dar gritos

con tus billetitos verdes

serás menos que un mosquito.

 

Billetes, billetes verdes

eso no vale pa na

y si no sabes llevarlos

te llueve la bofetá

y en la ruina quedarás,

y no servirás pa na

 

 

   Original

Ni se compra

Monreal

 

Me ofrecen correr el mundo entero

 honores y dinero

 y amores de verdad.

 Y a cambio me piden un te quiero

y yo me muero, muero

 por no poderlo dar.

 

 Porque estuve viviendo la vida

 y no supe engañar ni fingir

 y a la gente que amor me pedía

 que amor me pedía, les dije yo así:

 

 Ni se compra ni se vende

 el cariño verdadero,

 ni se compra ni se vende,

 no hay en el mundo dinero

 para comprar los quereres.

 Que el cariño verdadero,

 que el cariño verdadero

 ni se compra ni se vende.

 

 El día en que tu me conociste,

 alegre me pusiste

 y yo no sé porqué.

 Si luego te fuiste de mi vida

 dejándome una herida,

 que yo curar no sé.

 

Te ofrecieron riquezas y honores

 te cegaste lo mismo que yo

 y hoy que quieres comprar mis amores

 tendré que cantarte

 la misma canción:

 

 Ni se compra ni se vende

 el cariño verdadero,

 ni se compra ni se vende.

 No hay en el mundo dinero

 para comprar los quereres,

 que el cariño verdadero,

 que el cariño verdadero

 ni se compra ni se vende.

 

 

   Parodia

Ni se compra

Emilio Jiménez Gallego (Emilio "El Moro")

 

Me ofrecen correr el mundo entero

desde Aranda de Duero

hasta Ciudad Real.

Y a cambio me piden un puchero

de patas de cordero

y carne «ongelá.

 

Porque estuve comiendo judías

con morcilla, tocino y lacón

y la Concha, que es vecina mía,

lo vio y en seguida con guasa cantó:

 

Ni se compra ni se vende

el buen aceite de oliva

ni se compra ni se vende

y aunque nadie lo conciba

hoy vale mucha panoja

el buen aceite de oliva

el buen aceite de oliva

lo cambian por el de soja

 

El día que tú me conociste,

recuerdo que cogiste

una hermosa tajá.

El susto le diste al dios Baco

y oliste amoníaco

como una condená

 

Te ofrecieron un viaje a la China,

te cegaste por un chinarrón...,

yo te dije: "Cuidado Catalina,

no vuelvas con granos

que allí hay mucho arroz".

 

Ni se compra ni se vende

el cariño de la suegra,

ni se compra ni se vende.

Porque nos deja sin blanca

y luego nos trae la negra,

y la sangre nos enciende

ni se compra ni se vende

el cariño de la suegra.