Emilio el moro
Emilio el moro
Emilio el moro

Emilio el Moro

EP 45 rpm

Iberofón/Toreador IB-45-2017

D.L.: M-2.812/1961

D.L.: M-2.813/1961

Reeditado como Zafiro/Montilla EPFM-266

Parodia del tema "El emigrante" de Juanito Valderrama

El emigrante

Tengo que hacer un rosario

 

 

 

con tus dientes de marfil

 

 

 

para que pueda besarlo

 

 

 

cuando esté lejos de ti.

 

 

 

Sobre sus cuentas divinas

 

hechas de nardo y jazmín,

 

rezaré para que me ampare

 

aquella que está en San Gil.

 

 

 

Y adiós mi España querida,

 

dentro de mi alma

 

te llevo metida,

 

y aunque soy un emigrante

 

jamás en la vida

 

yo podré olvidarte.

 

 

Cuando salí de mi tierra

 

volví la cara llorando

 

porque lo que más quería

 

atrás me lo iba dejando.

 

 

 

Llevaba por compañera

 

a mi Virgen de San Gil,

 

un recuerdo y una pena

 

y un rosario de marfil.

 

 

 

Y adiós mi España querida,

 

dentro de mi alma

 

te llevo metida,

 

y aunque soy un emigrante

 

jamás en la vida

 

yo podré olvidarte.

 

 

 

Yo soy un pobre emigrante

 

y traigo a esta tierra extraña

 

y en mi pecho un estandarte

 

con los colores de España.

 

 

 

Con mi patria y con mi novia

 

y mi Virgen de San Gil

 

y mi rosario de cuentas

 

yo me quisiera morir.

Tengo que hacer un cepillo

 

¿Con qué?

 

con pelo de jabalí

 

¿Pa qué?

 

pa que te laves los dientes

 

¿Con qué?

 

con gaseosa y con Flit.

 

 

 

Para tus piernas divinas

 

unas medias te compraré,

 

y una esponja pa la cara

 

que casi no te se ve.

 

 

 

Y a mi Fátima querida

 

dentro la chilaba

 

la llevo metía,

 

y aunque soy un amargante

 

jamón en la vía

 

yo no puede comprarte.

 

 

Cuando salí de Marruecos

 

volví la cara riendo

 

porque pasé la aduana

 

con mil cajas de mecheros.

 

 

 

Llevaba por compañera

 

mis cuerdas y mi guitarra,

 

y una esperanza muy grande

 

de vivir siempre en España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo soy un pobre emigrante

 

y vine a esta tierra extraña

 

más despistao que un camello

 

dentro de una farmacia.

 

 

 

Con mis cuerdas y mi guitarra

 

y estas ganas de reír

 

yo me vine pronto a España

 

y ahora yo vivo en Madrid.

 

    En esta parodia, Emilio mezcla magistralmente dos famosas canciones de la época.

"Le llamaban La Caoba" de Antonio Molina y  "Trigo limpio" de Pepe Pinto.

Trigo limpio

Lere...lere...lere...

 

lere...lere...lere...ay...........

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Te llamaban la caoba

 

por tu pelo colorado,

 

te llamaban la caoba,

 

ahora es blanco marfilado

 

ya ninguno te da coba,

 

Ay, mira que el mundo ha cambiado.

 

 

 

 

 

 

Tralalala lalá lalara,

 

tralalilo loló loloro,

 

trolitro, tranvía, trenes,

 

trolebus, guardia, lata de petroleo,

 

trompa, trola, loro, ya viene la lora,

 

y la lira vale menos que el dolar,

 

lirón lerola.

 

 

 

Ay, te llamaban la Panocha

 

por tu pelo encarnado,

 

te llamaban la Panocha,

 

pero yo no sé lo que te han echado

 

que ahora eres una brocha,

 

con cuatro pelos a los laos.

 

 

 

 

 

 

 

María Manuela, ¿me escuchas?

 

Yo de vestidos no entiendo

 

hija de mi alma,

 

qué quieres que te diga pero,

 

¿te gusta de veras ese

 

que te has ponido?

 

Tan largo, tan corto,

 

tan escaso y tan ceñido,

 

que a lo mejor por la calle

 

te se va a ver las costillas.

 

 

 

Te sienta que eres una calcamonía,

 

pero cámbiate de ropa, mujer,

 

si es un instante, fíjate,

 

mientras me tomo el té,

 

que está muy caliente.

 

 

 

Ponte el del cuello cerrao,

 

que te está de maravilla,

 

que te llega tres cuartas

 

po encima de la rodilla.

 

Cada vez que te lo pones,

 

te encuantro tan elegante

 

que me parece que veo

 

la trompa de un elefante.

 

 

 

El chumbo que tú me diste, ay ay,

 

era gordo y colorado,

 

me lo comí sin pelarlo

 

y aquí... lo tengo yo atrancado.

 

 

 

 

 

Te quiero sucia y peluda,

 

como yo te conocí,

 

no tienes que afeitarte

 

pa nadie más que pa yo.

 

 

 

Ni tú eres una mora moderna,

 

ni quiero que lo aparentes,

 

que yo te prefiero antigua,

 

y oliendo a perros calientes,

 

que como triguito sucio

 

todito el mundo te compare,

 

que por de fuera y por dentro

 

y en las patas,

 

te parezcas a tu padre.

 

 

 

¿Te cambiaste las enaguas?

 

Pos andando pal teatro,

 

ya verás con qué envidia

 

nos contemplan más de nueve.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y al salir yo te promete

 

cantarte con sentimiento

 

lo mismo que te cantaba

 

cuando vendías pimiento.

 

 

 

Ya no se pin-pin-pinta la cara

 

la mujer que yo más quiero,

 

ella ya no se pinta la cara,

 

huele a colonia barata,

 

se lava con la toalla

 

una vez a la semana.

 

 

Vela, el barco de mis amores

 

no tiene más que una vela,

 

remendadita y graciosa

 

igual que mi María Manuela,

 

que es morena y muy garbosa.

 

Es morena y muy garbosa,

 

y tiene el cutis más fino,

 

que las hojitas de la rosa.

 

Se conforma mi niña

 

con un vestido,

 

y le basta y le sobra con un marido,

 

de percal que se vista

 

¡viva el salero!

 

es mi María Manuela la reina,

 

es la reina, mi María Manuela,

 

del mundo entero.

 

 

 

María Manuela, ¿me escuchas?

 

Yo de vestidos no entiendo,

 

pero...

 

 

 

¿te gusta de veras ese

 

que te estás poniendo?

 

Tan fino, tan transparente,

 

tan escaso y tan ceñio,

 

que a lo mejor por la calle

 

te vas a morir de frío.

 

 

 

Te sienta que eres un cromo,

 

pero cámbiate de ropa,

 

si es un instante, lo justo,

 

mientras me tomo esta copa.

 

 

 

 

 

La rosa que me entregaron

 

al pie del altar mayor,

 

lleva las sayas cumplidas

 

y nadie le ve el color.

 

Tiene mi María Manuela,

 

la carita de una rosita

 

y el olor de primavera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Te quiero guapa y sencilla,

 

como yo te conocí,

 

no tienes que engalanarte,

 

para nadie, más que para mi.

 

 

 

Ni tu eres mujer moderna

 

ni quiero que lo aparentes,

 

que yo te prefiero antigua

 

que lo antiguo vale siempre,

 

que como el triguito limpio

 

que todo el mundo te compare,

 

que por fuera y por dentro

 

te parezcas a mi madre.

 

 

 

 

 

¿Te cambiaste ya el vestido?

 

andando, para el teatro,

 

ya verás tú con qué envidia

 

nos contemplan más de cuatro:

 

"¡Vaya un marío con suerte

 

y una mujer bien plantá,

 

es una vara de nardos

 

con la carita lavá!".

 

 

 

Y al salir yo te prometo

 

cantarte por alegrías,

 

lo mismo que te cantaba

 

cuando tú eras novia mía.

 

 

 

Ya no se pinta la cara, señores

 

la mujer que yo más quiero,

 

ella ya no se pinta la cara,

 

huele a tomillo y romero,

 

se lava con agua clara

 

que Dios la manda del cielo.

 

 

Parodia del tema "Si vas a Calatayud" de Margarita Sánchez.

A esta famosa canción le compuso Emilio 2 parodias en épocas muy distintas,

pero siempre con la frescura de su humor.

Si vas a Calatayud

Porque era amiga de hacer favores,

 

porque fue alegre en su juventud,

 

en coplas se vio la Dolores

 

la flor de Calatayud.

 

Una jotica recorre España

 

manchando el nombre,

 

de esa mujer.

 

Y la honra

 

de aquella maña,

 

yo tengo que defender.

 

 

 

Recitado

 

La Dolores de la copla

 

me dijo un día mi padre,

 

fue alegre, pero no loca,

 

fue mi mujer,

 

fue tu madre.

 

 

 

Si vas a Calatayud,

 

Si vas a Calatayud

 

pregunta por la Dolores,

 

que una copla la mató

 

de vergüenza y sinsabores.

 

Di que te lo digo yo

 

la hija de la Dolores.

 

 

 

Dicen al mozo de la ribera

 

que por mi casa lo ven rondar:

 

¿tú sabes su madre quien era?

 

 

 

 

 

Dolores la del cantar.

 

él la quería con amor bueno

 

mas su cariño él mismo ahogó.

 

Y no supo limpiar el cieno

 

que la maldad le arrojó

 

 

 

Recitado

 

Copla que vas dando muerte

 

con el alma te maldigo,

 

fuiste baldón de mi madre

 

pero no podrás conmigo.

 

 

 

Si vas a Calatayud,

 

Si vas a Calatayud

 

pregunta por la Dolores,

 

en ofrenda de mi amor

 

en su tumba ponle flores.

 

Di que te lo pido yo,

 

la hija de la Dolores.

 

Por ser amiga de mi tío Paco,

 

yo me enteré de lo que ocurrió,

 

en juerga se vio la Dolores

 

liá como una coliflor.

 

Y una coplita que andaba en pijama,

 

pregón de infamia

 

de una mujer.

 

Y el buen nombre

 

de aquella maña

 

maña se dio pa comer.

 

 

 

Recitado

 

La Dolores de la copla

 

me dijo mi padre un día,

 

fue alegre, hijo mío,

 

pero fue buena, ¡Ja!

 

pero sin trabajar comía.

 

 

 

Si vas a Calatayud,

 

si vas a Calatayud

 

pregunta por la Dolores,

 

que una copla la mató

 

de vergüenza y sofocones.

 

Ves que te lo digo yo,

 

que soy el hijo de la muerta.

 

 

 

Dicen al mozo de la taberna

 

cuando en la calle lo ven barrer:

 

¿Tú sabes su madre quién era?

 

 

Yo no....¡Ay, qué tonta!

 

 

Dolores la del cuplé.

 

Él la quería como un hermano

 

más su cariño estranguló.

 

Y no supo limpiar el suelo

 

porque no tenía Mistol.

 

 

 

Recitado

 

Coplas que vais dando muerte,

 

con el alma te maldigo,

 

fuiste dolor de mi madre ¡Ah!

 

pero conmigo te equivocas.

 

 

 

Si vas a Calatayud,

 

Si vas a Calatayud

 

pregunta por la María,

 

que un tendero la mató

 

de tanto como le debía.

 

Ves que te lo digo yo,

 

que soy de la raza calé.

 

Por ser amiga de mi tío Paco,

 

yo me enterré de lo que ocurrió,

 

en juerga se vio la Dolores

 

liá como una coliflor.

 

Una coplita que andaba en pijama,

 

pregón de infamia

 

de una mujer.

 

Y aquel nombre ¡Pan, pan!

 

de aquella maña, ¡Más pan!

 

maña se dio pa comer.

 

 

 

Recitado

 

La Dolores de la copla

 

me dijo mi padre un día,

 

fue alegre, hijo mío,

 

pero fue buena,

 

pero sin trabajar comía.

 

 

 

Si vas a... ¡Ah!, Calatayud,

 

si vas a Calatayud

 

no preguntes por Dolores,

 

que una copla la mató

 

de vergüenza y sofocones.

 

Ves que te lo digo yo,

 

que soy el hijo de la muerta.

 

 

 

Dicen al mozo de la taberna

 

cuando en la calle lo ven barrer:

 

¿Tú sabes su madre quién era?

 

 

Yo no....¡Ay, qué tonta!

 

 

Dolores la del cuplé.

 

Él la quería como una hermana

 

más su cariño me estranguló.

 

Y no supo limpiar el suelo

 

porque no tenía esperón.

 

 

 

Recitado

 

Coplas que van dando muerte,

 

con el alma te maldigo,

 

fuiste un dolor de mi madre ¡Ah!

 

pero conmigo te equivocas.

 

 

 

Si vas a Calatayud,

 

si vuelves a ir a Calatayud

 

pregunta por la María,

 

que un tendero la mató

 

de tanto como le debía.

 

Ves que te lo digo yo,

 

que soy de la raza calé.

 

Parodia del tema "El relicario" de Raquel Meyer

El relicario

El día de San Eugenio

 

yendo hacia El Pardo le conocí

 

era el torero de más tronío

 

y el más castizo de tó Madrid.

 

 

 

Iba en calesa, pidiendo guerra

 

y yo al mirarle, me estremecí,

 

él al notarlo, saltó del coche

 

y muy garboso, se vino a mi,

 

tiró la capa, con gesto altivo

 

y descubriéndose, me dijo así:

 

 

 

Pisa morena, pisa con garbo

 

que un relicario, que un relicario

 

me voy hacer,

 

con el trocito de mi capote

 

que haya pisado, que haya pisado

 

tan lindo pie.

 

 

 

Un lunes abrileño él toreaba

 

y a verlo fui

 

nunca lo hiciera que aquella tarde

 

de sentimiento creí morir.

 

 

 

Al dar un lance, cayo en la arena,

 

se sintió herido, miró hacia mi.

 

Y un relicario saco del pecho

 

que yo enseguida reconocí,

 

cuando el torero caía inerte

 

en su delirio decía así:

 

 

 

Pisa morena, pisa con garbo

 

que un relicario, que un relicario

 

me voy hacer,

 

con el trocito de mi capote

 

que haya pisado, que haya pisado

 

tan lindo pie.

 

 

 

En un día de feria

 

y haciendo churros lo conocí,

 

era el torero de los avisos

 

y a pasar hambre me fui con él.

 

 

 

Estuvo diez años, sin dar un golpe

 

y a los catorce lo pude ver,

 

la plaza estaba de bote en bote

 

y él sólo en aquel redondel,

 

poniendo anuncios sobre la arena

 

y disfrazado de Licor 43.

 

 

 

Pisa morena, písate un callo

 

que el grito se oiga, se oiga el grito

 

en Nueva York,

 

pon un trocito de esparadrapo,

 

y al otro día ya pueden darte

 

otro pisotón.

 

 

 

Llegó a ser un torero

 

como Velázquez y Gregory Peck,

 

pero en dos años no vio una gorda

 

pues pá algodones nunca ahorré.

 

 

 

Al dar un lance, salió lanzado,

 

con la cabeza, dio en la pared.

 

La muletilla se la encontraron

 

y en una aldea de Santander

 

y de la montera nunca se supo,

 

creo que la tiene y un portugués.

 

 

 

Vuelve a pisar morena,

 

pisa descalza, que una alpargata,

 

que unas sandalias te vi a comprar,

 

con lo que ahorre esta temporada

 

lo pasaremos, lo pasaremos

 

bastante mal.