Emilio el moro
Emilio el moro
Emilio el moro

Emilio El Moro

 

EP 45 rpm

 

Iberofón/Toreador IB-45-2037 c. 1962

 

Reeditado como

 

Zafiro/Montilla EPFM-268

 

 

Parodia del famoso tango de Carlos Gardel "Silencio en la noche"

Silencio en la tarde

Silencio en la noche

 

ya todo está en calma,

 

el músculo duerme

 

la ambición descansa.

 

 

 

Meciendo una cuna

 

una madre canta,

 

un canto querido

 

que llega hasta el alma,

 

porque en esa cuna

 

está su esperanza.

 

 

 

Eran cinco hermanos

 

ella era una santa,

 

eran cinco besos

 

que cada mañana

 

rozaban muy tiernos,

 

las hebras de plata

 

de esa viejecita

 

de canas muy blancas.

 

Eran cinco hijos

 

que al taller marchaban.

 

 

 

Silencio en la noche

 

ya todo está en calma,

 

el músculo duerme

 

la ambición trabaja.

 

 

 

Un clarín se oye.

 

Peligra la Patria.

 

Y al grito de guerra

 

los hombres se matan,

 

cubriendo de sangre

 

los campos de Francia.

 

 

 

Hoy todo ha pasado,

 

florecen las plantas.

 

Un himno a la vida,

 

los arados cantan.

 

 

 

Y la viejecita

 

de canas muy blancas

 

se quedó muy sola,

 

con cinco medallas

 

que por cinco héroes

 

la premió la Patria.

 

 

 

Silencio en la noche.

 

Ya todo está en calma.

 

El músculo duerme,

 

la ambición descansa...

 

Un coro lejano

 

de madres que cantan

 

mecen en sus cunas,

 

nuevas esperanzas.

 

Silencio en la noche.

 

Silencio en las almas...

 

Silencio en la tarde

 

la gente no duerme,

 

y para la corrida

 

no hay localidades.

 

 

 

Un clarín se oye

 

la gente se esconde,

 

porque sale el toro

 

con sus dos puñales,

 

echando más baba

 

que mil caracoles.

 

 

 

Eran cinco hermanos

 

los cinco albañiles

 

y el más pequeñito

 

por fin se decide,

 

cogió su capote,

 

sólo le dio un lance

 

y cuando despertaba

 

se vio en un garaje

 

cubierto de grasa,

 

de serrín y de sangre.

 

 

 

Silencio en la tarde,

 

sigue el mismo toro

 

y ya son las nueve

 

y no hay quien lo mate.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy todo ha pasado

 

mataron al toro

 

con catorce bombas,

 

que perdió hasta el rabo.

 

 

 

Y aquel muchachito

 

sin piernas ni brazos

 

era una bombona,

 

ay, de gas butano.

 

 

 

 

 

 

 

Silencio en la noche,

 

vamos a acostarnos.

 

A dormir, a dormir,

 

a dormir, a dormir, a dormir.

 

    Gran parodia del tema de Manolo Escobar "Porque te quiero"

Te quiero (Porque te quiero)

Con un cuerpo muy gitano

 

y muy graciosa en el andar

 

y unos ojos muy negritos

 

que asesinan al mirar.

 

 

 

Un clavel es su boquita

 

que jamás se marchitó,

 

dientecitos de alhelíes

 

Julio Romero más rebonita no la pintó.

 

 

 

Te quiero porque te quiero

 

porque me sale del alma,

 

por tus ojitos de mora,

 

morita cristiana.

 

 

 

Te quiero porque te quiero

 

como a ninguna querré,

 

Ay, que me muero de pena

 

morena, por tu querer.

 

 

 

Cuando suena la guitarra

 

con la prima y el bordón,

 

va diciendo con su acento

 

la penita de un amor.

 

 

 

Una copla que se aleja

 

y en la copla un corazón,

 

florecillas de una reja

 

que son testigos del juramento

 

de una pasión.

 

 

 

Te quiero porque te quiero,

 

porque me sale del alma.

 

Por tus ojitos de mora,

 

morita cristiana.

 

 

 

Te quiero porque te quiero

 

como a ninguna querré,

 

Ay, que me muero de pena,

 

morena, por tu querer.

 

 

Con un cuerpo muy gitano

 

y muy gracioso en el andar,

 

no hagan caso a lo que diga,

 

porque está medio chiflá.

 

 

 

Y un clavel es su boquita

 

que jamás se marchitó,

 

se lo riega todos los días

 

con gaseosa, con vino tinto y con sifón.

 

 

 

Te quiero porque te quiero

 

porque te pago la casa,

 

porque te doy para la compra

 

y friego la sala.

 

 

 

Te quiero porque te quiero

 

como yo a nadie querré,

 

ya me lo has dicho dos veces

 

mala puñalada te den.

 

 

 

Cuando suena la guitarra

 

con la prima y el bordón

 

y el que está haciendo aquí el primo

 

me parece que soy yo.

 

 

 

Y una copla que se aleja

 

si se va, vaya con Dios,

 

florecitas de una reja

 

tras de tu padre con un garrote

 

por si voy yo.

 

 

 

Te quiero porque te quiero

 

porque te pago la casa,

 

porque te doy para la compra

 

y friego la sala.

 

 

 

Te quiero porque te quiero

 

como a ninguno querré,

 

ya me lo has dicho dos veces,

 

mala puñalada te den.

 

 

    Parodia del tema de Pepe Pinto "Menos faltarle a mi madre" de 1962

que luego volvió a parodiar en 1975 bajo el nombre de "Glosa a la soleá".

Menos faltarme en la calle

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Menos faltarle a mi madre

 

todo te lo consiento serrana,

 

menos faltarle a mi madre,

 

que a una madre no se encuentra

 

y a ti te encontré en la calle,

 

vete, si no te tiene cuenta.

 

 

 

¿Te acuerdas de aquella copla

 

que escuchamos aquel día,

 

sin saber quién la cantaba

 

ni de qué rincón salía?

 

 

 

Pero qué estilo, qué duende,

 

qué sentimiento y qué voz,

 

creo que se nos saltaron

 

las lágrimas a los dos.

 

 

 

Todo te lo consiento

 

menos faltarle a mi madre,

 

que a una madre no se encuentra

 

y a ti te encontré en la calle.

 

 

 

No vayas a figurarte

 

que esto va con intención,

 

tú sabes qué por ti

 

tengo clavado en mi corazón,

 

el querer más puro y firme

 

que ningún hombre sintiera

 

por la que Dios, uno y trino,

 

le entregó de compañera.

 

 

 

Pero es bonita la copla

 

y entra bien por soleares,

 

todo te lo consiento

 

menos faltarle a mi madre

 

 

 

Y me he enterado casualmente

 

de que le faltaste ayer

 

y nadie me la contado, nadie,

 

pero yo lo sé.

 

 

 

 

 

Yo tengo entre dos amores

 

mi corazón repartido,

 

si me encuentro a uno llorando

 

es que el otro lo ha ofendido.

 

 

 

 

 

Y mira, nunca me quejo

 

de tus caprichos constantes.

 

¡Quiero un vestido!

 

... catorce,

 

¡Quiero un reloj!

 

... de brillantes.

 

 

 

Ni me importa que la gente

 

vaya de mi murmurando,

 

que soy para ti un muñeco,

 

que si me has quitado el mando.

 

 

 

 

 

Que en la diestra y en la siniestra

 

tienes un par de agujeros,

 

por donde se va a los baños

 

el río de mis dineros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Y a mi qué!

 

Con tal que nunca

 

de mi lado te me separes,

 

todo te lo consiento

 

menos faltarle a mi madre

 

 

 

 

 

Porque ese mimbre de luto

 

que no levanta su voz,

 

que en seis años no ha tenido

 

contigo ni un sí ni un no.

 

 

 

Que anda como una pavesa,

 

que no gime ni suspira,

 

que se le llenan los ojos

 

de gloria cuando nos mira.

 

 

 

Que me crió con su sangre,

 

que me llevó de la mano

 

para que me santiguara,

 

como todo fiel cristiano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y a las candelas de un hijo

 

consumió su juventud,

 

cuando era cuarenta veces

 

mucho más guapa que tú.

 

 

 

Tienes que hacerte a la cuenta

 

que la has visto en los altares

 

y hincarte de rodillas

 

antes de hablarle a mi madre

 

 

Porque el amor que te tengo

 

se lo debes a su amor,

 

que yo me casé contigo

 

porque ella me lo mandó.

 

 

 

Con que a ver si tu conciencia

 

se aprende esta copla mía,

 

muy semejante a aquel cante

 

que escuchamos aquel día,

 

sin saber quién la cantaba

 

ni de qué rincón salía.

 

 

 

 

 

Desde la cuna a mi madre de mi alma

 

la quiero desde la cuna,

 

por Dios, no me la avasalles

 

que madre no hay más que una

 

y a ti te encontré en la calle.

 

Esto va dedicado

 

con todo mi cariño y respeto

 

a la suegra de la mujer

 

de mi hermano.

 

 

Menos faltarle a mi mami

 

"to" te lo consiento a ti papi,

 

menos faltarle a mi mami,

 

que a una mami no se encuentra

 

y a ti te encontré en el parque,

 

vendiendo botijos de Cuenca.

 

 

 

¿Te recuerdas de aquel ruido

 

que escuchamos aquel día

 

sin saber quién lo había hecho

 

ni de qué rincón salía?

 

 

 

Pero qué estilo, qué duende

 

qué sentimiento y que voz,

 

creo que se nos hincharon

 

las narices a los dos.

 

 

 

"Toito" te lo consiente

 

menos faltarle a mi mami,

 

que una mami no se encuentra

 

y a ti te encontré en el parque.

 

 

 

No vayas a que te figures

 

que esto va con intención, ¿sabes?

 

tu saber que yo tener

 

dentro de mi corazón,

 

el cariño mas puro y más firme

 

que ningún hombre a sintiera

 

por la que Dios uno y trinado

 

me la entregado de compañera.

 

 

 

Pero estar bonita la copla

 

y entrar bien por soledades,

 

todo te lo consiente

 

menos faltarle a mi mami.

 

 

 

Y me he enterado por un chivato

 

que le faltaste ayer

 

y nadie me lo ha contado, nadie,

 

mire usted que cosa,

 

pero yo lo sabe.

 

 

 

Yo tengo entre dos jamones

 

mi corazón repartido,

 

si me encuentro uno sin funda

 

es que el otro se lo han comido

 

no cabe duda.

 

 

 

Y mira, mira, nunca me queja

 

de tus caprichos que cuesta.

 

¿Quieres una vestido?

 

... ¡que te lo compre tu padre!

 

¿Quieres un reloj?

 

... ¡Una cabra!.

 

 

 

Y ni me importa que la gente

 

vayan de mí murmurando,

 

que si soy para ti un moro de trapo,

 

que si me has quitado

 

el mandamiento.

 

 

 

Que si en esta mano tengo

 

esta decena y dentro el otro

 

y en fin, una serie de cosas

 

que están comentando las vecinas

 

que yo no estoy

 

dispuesto a aguantarlo,

 

que si en esta mano derecha

 

y en la otra yo tengo un boquete

 

por donde se me va

 

el dinero chorreando.

 

 

 

¡Y a mí qué, puñeta!

 

Yo con tal de que nunca

 

de mi lado te me separe,

 

todo te lo consiento

 

menos que le faltes a mi mami.

 

 

 

 

 

Porque ese mimbre de luto

 

que no levanta su voz,

 

que en noventa años no ha tenido

 

contigo ni un no, ni un sí.

 

 

 

Que andar como una pavesa,

 

que no gime ni suspira,

 

que se le llenan los ojos

 

de lagrimones cuando te mira.

 

 

 

Que me crió con supositorio,

 

con gazpacho y maizena

 

y que me untaba bálsamo bebe

 

pá que no me escociera

 

y estaba mas a gusto

 

que toda las cosas ¿sabes?.

 

Que me llevaba al retiro

 

a ver los gorilas,

 

pá que no se me olvidara

 

la cara de mi padre

 

que tenia parecida.

 

 

 

Y en las candelarias de su hijo

 

consumió su juventud

 

cuando era cuarenta veces

 

mucho más guapa que tú.

 

 

 

Mira, tiene que hacerte a la cuenta

 

que la has visto en el altar

 

e hincarte de rodilla

 

como si fuera a fregar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con que a ver si te colocas

 

y me dejas ya en paz

 

y que te den por el beso

 

lo que tu quieras cobrar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde la cuna madre de mi alma

 

la quiero desde la cuna

 

por Dios no me la avasalle

 

porque madre no hay más que una

 

y a ti te encontré en la calle.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Menos faltarme en la calle

 

todo te lo consiento serrana,

 

menos faltarme en la calle,

 

que a un hombre no se le falta

 

y eso lo hiciste ayer tarde

 

y luego me pegaste en casa.

 

 

 

¿Te acuerdas de aquella copla

 

que escuchamos aquel día,

 

sin saber quién la cantaba

 

y resultó que era tu tía?

 

 

 

Pero qué estilo, qué asco, qué soberbia

 

y con qué odio me miró,

 

creo que los palos que me pegas

 

ella a ti te los enseñó.

 

 

 

Todo te lo consiento

 

menos pegarme en la casa,

 

que los vecinos se enteran

 

y eso tiene mucha guasa.

 

 

 

No vayas a figurarte

 

que esto va con intención,

 

yo no quiero que me grites

 

ni que cojas el escobón,

 

porque ya me estoy hartando,

 

de que se me quemen las manos

 

echándole leña al fogón.

 

 

 

 

 

Pero es bonita la copla

 

y entra bien por peteneras,

 

cásate por el amor

 

y no lo hagas por la tela.

 

 

 

Y me he enterado casualmente

 

de que tú no tienes parné,

 

y nadie me lo ha contado, nadie,

 

pero yo lo sé.

 

 

 

 

 

Yo tengo entre dos jamones

 

mi corazón repartido,

 

si me encuentro uno sin funda

 

es que el otro se lo han comido.

 

 

 

 

 

Y mira, nunca me quejo

 

de tus palizas constantes.

 

¿Quieres una vara?

 

... de mimbre.

 

¿Quieres un palo?

 

... de pino.

 

 

 

Y ni me importa que la gente

 

vayan de mí murmurando,

 

que si soy para ti un muñeco,

 

que siempre me estás pegando.

 

 

 

 

 

Que en la diestra y la siniestra

 

yo no tengo ningún agujero,

 

ni me puedo ir a los baños

 

porque no tengo dinero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Y a mí qué!

 

Yo con tal de que un rayo

 

de mi lado te separe,

 

te estaría aguantando un año

 

por la gloria de mi padre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conque a ver si tu conciencia

 

se aprende esta copla mía,

 

muy semejante a aquel cante

 

de la loba de tu tía,

 

que te enseñó a dominarme

 

cuando tú eras novia mía.

 

 

 

 

 

Desde que te conocí

 

sabía lo que iba a pasar,

 

desde que te conocí,

 

te dejé que dominaras,

 

pero ahora me toca a mí,

 

ay, yo te beso en la cara.

 

Parodia del popular tema de Juan Mendoza Domínguez "Niño de Utrera"

Mujeres feas

Paquito Olé..

 

Paquito Amaya

 

Vamos allá Paquito...

 

¡Eso es!

 

 

 

 

 

 

 

Hay mujeres regulares

 

hay mujeres desgraciadas,

 

hay mujeres con mal genio

 

y las hay con mucha pasta,

 

hay mujeres como globos,

 

hay mujeres como flautas,

 

hay mujeres chiquititas

 

y las hay como jirafas.

 

 

 

Pero fea, fea, fea,

 

pero fea y con ganas,

 

no hay ninguna mujer fea

 

por mi madre de mi arma.

 

Si alguno me contradice

 

y apostarle me permito,

 

tráigame una mujer fea,

 

que por muy fea que sea

 

yo le veré algo bonito.

 

 

 

Hay mujeres con narices

 

pá ponerse siete gafas

 

y las hay con un pellizco

 

por narices en la cara,

 

hay mujeres con la boca

 

que es buzón para las cartas

 

y las hay con un morrito

 

lo mismito que las gatas.

 

 

 

Pero fea, fea, fea,

 

pero fea y con ganas,

 

no hay ninguna mujer fea

 

por mi madre de mi arma.

 

Si alguno me contradice

 

y apostarle me permito,

 

tráigame una mujer fea,

 

que por muy fea que sea

 

yo le veré algo bonito.

 

 

 

Hay mujeres patitiesas

 

hay mujeres patislargas

 

hay mujeres patiscortas

 

hay mujeres patizambas,

 

hay pelonas y ojerudas,

 

bizcas, tuertas y jorobadas,

 

hay mujeres con bigote,

 

y las hay con toda la barba.

 

 

Pero fea, fea, fea,

 

pero fea y con ganas,

 

no hay ninguna mujer fea

 

por mi madre de mi arma.

 

Si alguno me contradice

 

y apostarle me permito,

 

tráigame una mujer fea,

 

que por muy fea que sea

 

yo le veré algo bonito.

 

 

 

 

Paqui y Maribea,

 

Paqui y Maribea,

 

Pa ca, Pa ca, Pa ca y Maribel

 

chica chica pim,

 

chica chica pum,

 

chica chica pum.

 

 

 

Hay mujeres regulares

 

y hay mujeres desgraciadas,

 

hay mujeres con mal genio

 

y las hay con mucha pasta,

 

hay mujeres como globos,

 

hay mujeres como flautas,

 

hay mujeres chiquititas

 

y las hay como jirafas.

 

 

 

Pero fea, fea, fea,

 

pero fea y con ganas,

 

no hay ninguna mujer fea

 

por la gloria de mi hermana.

 

Si alguno me contradice

 

y apostarle me permito,

 

tráigame una mujer fea,

 

que por muy fea que sea

 

yo le veré algo bonito.

 

 

 

Hay mujeres con narices

 

pá ponerse siete gafas

 

y las hay con un pellizco

 

por narices en la cara,

 

hay mujeres con la boca

 

que un buzón para las cartas

 

y las hay con un morrito

 

lo mismito que las gatas.

 

 

 

Pero fea, fea, fea,

 

pero fea y con ganas,

 

no hay ninguna mujer fea

 

por la gloria de mi hermana.

 

Si alguno me contradice

 

y apostarle me permito,

 

tráigame una mujer fea,

 

que por muy fea que sea

 

yo le veré algo bonito.

 

 

 

Y hay mujeres patitiesas

 

y hay mujeres patislargas

 

hay mujeres patiscortas

 

y hay mujeres patizambas,

 

hay pelonas y ojurutas,

 

bizca, tuerta y jorobada,

 

hay mujeres con bigote,

 

y las hay con toda la barba.

 

 

Pero fea, fea, fea,

 

pero fea y con ganas,

 

no hay ninguna mujer fea

 

por la gloria de mi hermana.

 

Si alguno me contradice

 

y apostarle me permito,

 

tráigame una mujer fea,

 

que por muy fea que sea

 

yo le veré algo bonito.