Emilio el moro
Emilio el moro
Emilio el moro

EMILIO "EL MORO"

 

EP 45 rpm

 

Discophon EP 27499 D.L.: B-26.316/1966

 

 

 

 

Parodia del tema "Juanita banana" interpretada por Luis Aguilé.

Fue un gran éxito de la época y como tal,  Emilio no se resistió a hacerle su particular parodia.

En este tema Emilio hace referencia al lugar donde vivía, la localidad alicantina de Orito.

Juanita Avellana

Esta es la sorprendente historia

 

de Juanita Banana.

 

 

 

 

 

 

 

En un pueblecito muy tranquilo

 

 

 

al sur de la frontera mejicana,

 

vivía la bonita Juanita

 

hija de un cultivador de bananas.

 

 

 

Pero ella deliraba por triunfar

 

en la ópera italiana

 

y le importaba poco

 

la cosecha de bananas,

 

pues no paraba nunca de cantar

 

aquello tan famoso que decía:

 

Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah.

 

 

 

Juanita Banana, Juanita Banana,

 

Juanita Banana, Juanita Banana.

 

¡Como canta!

 

Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah.

 

 

 

Juanita Banana, Juanita Banana,

 

Juanita Banana, Juanita Banana.

 

 

 

Pero de Juanita se reian

 

y a la ciudad un día cansada se marchó.

 

Allí fama conseguía

 

cuando un "Do" de pecho soltó.

 

 

 

El padre cuando se enteró,

 

se le erizaron todas las canas,

 

quemó seis toneladas de bananas,

 

se marchó a la ciudad,

 

se compró una guitarra,

 

se encontró con Juanita y .....

 

 

 

Lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah.

 

¡Conmigo hija!

 

Lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah.

 

 

 

Juanita Banana, Juanita Banana,

 

Juanita Banana, Juanita Banana.

 

¿Como es?

 

Lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah,

 

lah, lah, lah, lah, lah, lah, lah.

 

Bueno chicos,

 

os voy a contar una historia yo,

 

¡Ay Maria!

 

Pero la voy a decir en español.

 

 

 

En un pueblito muy chiquitito

 

llamado Orito,

 

cerca de la frontera mejicana.

 

¿Os acordáis de la chalá de Juanita? ¡Sí!

 

su padre tenía un puesto de arvellanas.

 

 

 

Pero como ella siempre

 

estaba cataflota,

 

deliraba por cantar

 

en Barcelona colombiana

 

y no paraba nunca de grazná.

 

 

 

Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah.

 

 

 

Juanita Arvellana, Juanita Arvellana,

 

Juanita Arvellana.

 

Volvamos al principio, chico.

 

Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah.

 

 

 

Y ahora os seguiré contando la historia:

 

 

 

 

 

Que Juanita siempre se reía

 

y Juanita a Barcelona huyó.

 

Donde fama conquistó

 

en la calle de las Tapies,

 

Escudillera y Robador.

 

El padre cuando se enteró dijo:

 

"Huy, aquí hay negocio".

 

Quemó todas las arvellanas

 

y a vivir del cuento se marchó,

 

entonces le dijo a la hija:

 

"¡Ozú Juanita!,

 

¿de dónde has sacao eso?"

 

"Pós mira, lavando en casa Paco,

 

llevo dos días y mira el oro

 

que me ha puesto en la muñeca".

 

"Entonces es un regalo,

 

pós viva Paquito y la lavandera".

 

 

 

Ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

ah, ah, ah, ah, ah, ah, ah,

 

Tema propio De Emilio del año 1966.

   Cada vez que lo interpretaba en directo, le cambiaba alguna cosa para que el público siempre sintiera la frescura del tema aunque ya lo hubiese escuchado antes.

   En la web disponemos de la versión grabada y del audio de una actuación suya en TVE de la que desgraciadamente no disponemos de las imágenes que obran en poder de TVE.

Caena de oro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuentan que murió Currillo

 

y a los chiquillos dejó una herencia.

 

Era una cama mu vieja,

 

cuatro sillas y una mesa

 

y una caena de oro

 

que siempre puesta llevó.

 

 

 

Pero al día siguiente,

 

pa hacer el reparto,

 

los tres gitanitos mú callaítos

 

entraron al cuarto.

 

El más grande de todos se levantó,

 

y borracho perdío así les habló:

 

 

 

"Niño....vamos al turrón.

 

Veo menos que un muerto boca abajo,

 

oye, pero no me importa,

 

aquí se va a vender to,

 

niño. Ah, ¡niño!

 

Que aquí se va a vender to,

 

hombre, aquí se va a vender la mesa,

 

las sillas, la cama, to se va a vender.

 

 

 

Menos la caena de oro,

 

que esa la sudó pare,

 

y esa la quiero yo".

 

 

 

Y los dos gitanillos quearon callaos,

 

sin haber comprendío y muy mosqueaos.

 

Y hasta que el del medio

 

se levanta y dice

 

que está de la herencia

 

y hasta las narices:

 

 

 

"Niño, aquí se va a vender to, hombre.

 

Aquí se va a vender la cama, la mesa,

 

las sillas y to se va a vender, oye.

 

Menos la caena de oro,

 

que esa la sudó pare

 

y esa la quiero yo, oye".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero el gitanillo Pepe,

 

que es tartamudo y es chico,

 

se dio cuenta del camelo,

 

se levantó y abrió el pico:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"De... desde luego... des...

 

desde luego es que,

 

vamos... es que estái,..

 

eh, como una cabra,

 

amos... porque aquí,

 

eh, ze va a vender tó.

 

Aquí se va a vender...eh, la meza,

 

amos que, amos que, amos que,

 

amos que...y la zilla,

 

amos que, amos que...y la cama,

 

amos, amos que...

 

amos que la caena de oro,

 

o que... amos que... eh, que pa... ah,

 

que pa... ah, que pa...

 

ah, que pare suó tanto.

 

oh... también... eh, que ze va a vender.

 

 

 

 

 

Y si vosotros...eh queréis algo...oh,

 

que pare haya sudao...

 

os lleváis los calcetines

 

que tuvo puesto el mes pasao"

 

Buenas noches

 

mis queridos telespectadores

 

telespectadores,

 

te... de teleespectadores

 

Les voy a cantar un chiste porque

 

a ustedes el chiste se los han contao

 

pero cantao no.

 

Es un chiste antiquísimo

 

que el argumento es un gitanito

 

que se muere y le deja la herencia

 

a los tres hijos.

 

Esto está inspirao en los tres primos

 

hermanos que yo tengo.

 

Que uno es un borracho

 

42 años....una lástima.

 

El otro tiene 32

 

y habla igual que cuando tenía 3 añitos

 

con la meningitis se quedó así

 

y no hay manera.

 

Y el más pequeñito tiene 23, tartamudo

 

Jaja......¡Que alegría de madre!

 

Y empieza así:

 

 

 

Cuentan que murió Currillo

 

y a los chiquillos dejó una herencia.

 

Era una cama muy vieja,

 

cuatro sillas y una mesa

 

y una caena de oro

 

que siempre puesta llevó.

 

 

 

Pero al día siguiente,

 

pa hacer el reparto,

 

los tres gitanitos

 

muy callaítos entraron al cuarto.

 

El más grande de todos se levantó,

 

y borracho perdío así les habló:

 

 

 

"Niño....¡Ozú!

 

Veo menos que un galápago en lejía.

 

 

 

Niño aquí se va a ve..

 

aquí se va a vendé to, niño

 

aquí..aquí se va... aquí se va a vendé

 

aquí se va a vendé la mesa,

 

la silla y la cama y tó se va a vendé aquí.

 

Se va..se va a vendé tó

 

menos la caena de oro,

 

que esa la suó pare

 

 y esa la quiero yo".

 

 

 

Y los dos gitanillos quearon callaos,

 

sin haber comprendío y muy mosqueaos.

 

Y hasta que el del medio

 

se levanta y dice

 

que está de la herencia

 

y hasta las narices:

 

 

 

"Desde luego...

 

desde luego aquí ze va a vendé to.

 

Zí, zí, zí... no te rias, no te rias

 

, que ze va a vendé to.

 

Aquí ze va a vendé, aquí ze va a vendé...

 

aquí ze va a vendé la meza,

 

ze va a vendé,

 

aquí ze va a vendé la meza,

 

y ze va a vendé la meza

 

y ze va a vendé la meza

 

y ze va a vendé la meza

 

y ze va a vendé la zilla,

 

ze va a vendé la zilla

 

y ze va a vendé la zilla

 

y ze va a vendé...

 

ze va a vendé la cama

 

zi, to ze va a vendé.......

 

Ze va a vendé ¡TÓ,TÓ,TÓ,TOOÓ!

 

Ze va a vendé to,

 

e va a vendé to meno la cadena de oro

 

que eza la zudó papa y eza la quiero yo".

 

 

 

Pero el gitanillo Pepe,

 

que es tartamudo y es chico,

 

se dio cuenta del camelo,

 

se levantó y abrió el pico:

 

 

 

"¡Eh! pffffgrrr....phhggrrr

 

Amo que..amos...amos...amos....

 

amos...amos...amos...amos que..

 

amos que...amos que..amos que

 

e de...e de....e de...e de...e de...

 

e dede luego estái

 

como..como...como...como...como

 

como una cabra

 

eh...porque aquí amos... amos... amos...

 

que se va a vendé a...mos que to

 

amos... que se va a vende

 

amos...amos...amos...amos...

 

amos... que la mesa, amos... que la silla,

 

amos.... que la cama amos...

 

que la...jejejeje

 

y amos... que y amos que....

 

y amos... que to se va a vende aquí

 

y amos que la ca.. ya amos que la ca..

 

y amos que la ca...y amos...

 

que la caena de oro que tanto suó pare

 

amoooos... que también se vende.

 

Y si vo...y si vosotro quereis algo

 

amos... que, amos... que, amos... que...

 

amos... que pare haya sudao,

 

os lleváis los calcetines

 

que tuvo puesto el mes pasao"

 

    Parodia del tema de Raphael - "Yo soy aquel" (Eurovisión 1966)

Tu eres Raquel

Yo soy aquel,

 

que cada noche te persigue,

 

yo soy aquel,

 

que por quererte ya no vive,

 

el que te espera, el que te sueña.

 

el que quisiera ser dueño

 

de tu amor, de tu amor.

 

 

 

Yo soy aquel,

 

que por tenerte da la vida,

 

yo soy aquel,

 

que estando lejos no te olvida.

 

El que te espera, el que te sueña,

 

aquel que reza cada noche

 

por tu amor.

 

 

 

Y estoy aquí, aquí, para quererte.

 

Estoy aquí, aquí, para adorarte.

 

Yo estoy aquí, aquí, para decirte

 

que como yo, nadie te amo.

 

 

 

Yo soy aquel,

 

que por tenerte da la vida,

 

yo soy aquel,

 

que estando lejos no te olvida.

 

El que te espera, el que te sueña

 

aquel que reza cada noche

 

por tu amor.

 

 

 

Y estoy aquí, aquí, para quererte

 

estoy aquí, aquí, para adorarte.

 

Yo estoy aquí, aquí, para decirte

 

amooor, amooor, amooor.

 

 

Tú eres Raquel,

 

que de noche me persigue,

 

tú eres Raquel,

 

que te emborrachas y ya no vives,

 

la que me espera, la que me acecha,

 

la que quisiera darme en la frente

 

con un tacón, con un tacón.

 

 

 

Tú eres Raquel,

 

la pesá que no me olvida,

 

mira Raquel,

 

que te mando pá la China.

 

Siempre me esperas, siempre me sueñas

 

y te ven de noche

 

con doscientos ventidós.

 

 

 

Ya estás aquí, aquí, para pedirme.

 

Ya estás aquí, aquí, para robarme.

 

Ya estás aquí, aquí, para decirme

 

que tengo cara de camaleón.

 

 

 

Mira Raquel,

 

no me agotes la paciencia,

 

mira Raquel,

 

que con tus piernas hago una trenza.

 

Y ya no me esperes y nunca olvides

 

que me llamaste aquella noche

 

camaleón.

 

 

 

Ya estás aquí otra vez para mirarme.

 

Ya estás aquí otra vez para insultarme.

 

Ya estás aquí, aquí, para decirme

 

dragooón, tostooón, bufooón, melooón.

 

Parodia del año 1966

Terciopelo fino

Tengo una burra en el campo

 

que es la mar de exagerá,

 

cuando la dejo solita

 

no hace más que rebuznar.

 

 

 

No me llores, mi lucero,

 

que voy al pueblo a por cebá,

 

que la yerba no te gusta

 

y la paja ni pintá.

 

 

 

Qué burra más delicada

 

me vendió aquel gitanito,

 

que por la noche en la cama

 

yo le dejo su laíto.

 

Ay..su laíto, de terciopelo.

 

 

 

No hay cariño más sincero

 

ni mayor felicidad

 

que vivir con una burra

 

que te quiera de verdad.

 

 

 

Con el borrico Baldomero

 

la quería yo casá,

 

como el pobrecito ha muerto

 

soltera se quedará.

 

 

 

No me llores, mi burrita,

 

ni me sufras, que eres joven,

 

que no faltará un borrico

 

que te rebuzne de amores.

 

 

 

Ay... de amores

 

y de terciopelo.

 

Emilio el moro